Quitarse la chaqueta.
Luego la camisa.
Despojarse, primero, de un zapato.
Después del otro.
Los calcetines, también fuera.
Bajarse los pantalones.
Y por último, los calzoncillos.
Desnudo
como mi madre me trajo al mundo.
Como cuando escribo un poema.
Ángel Stanich: «No está de más aprender a apreciar lo más mundano o
resignificar qué es lo verdaderamente necesario»
-
Ángel Stanich acaba de publicar el cuarto álbum de estudio de su carrera.
Sobre las experiencias que le han llevado a su concepción, lo que pretende
con ...
Hace 3 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.