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miércoles, 18 de marzo de 2020

ALGUNOS DATOS (OFICIALES) SANITARIOS DE LA ETAPA DE MARIANO RAJOY

Estos datos son reales como la vida misma. Se pueden consultar, buscar, contrastar, porque están en los PGE de esos años. No hay trampa ni cartón. Esto es lo que Rajoy y el PP hizo con la Sanidad Pública de este país. Ahora pueden aplaudir todas las tardes hasta que les sangren las manos, pero no olvidamos lo que hicieron.

- Durante el gobierno de Mariano Rajoy el recorte en sanidad ascendió a la meteórica cifra de 21.000 millones de euros.
- En 2016, el gasto sanitario público en porcentaje del PIB (6,34%) fue el más bajo desde 2009.
- Entre 2010-2014, la atención primaria mermó su financiación en 1.500 millones de euros.
- El decreto de 2012 aprobado por el PP dejó sin cobertura sanitaria a miles de ciudadanos rompiendo el principio de universalidad.
- En 2012 retiraron 873.000 tarjetas sanitarias a residentes extranjeros.
- El aumento de los copagos supuso que un 4,7% de personas que habían recibido una prescripción farmacéutica no la retiraran por problemas económicos, según el CIS referido a 2017.
- A ello se unen las reducciones de personal (9.400 puestos de trabajo menos en los hospitales públicos entre 2010 y 2014); y el cierre de camas hospitalarias (5.600 camas menos entre 2010 y 2014).
- Mientras los centros hospitalarios públicos perdían personal (hasta un 2%), los privados lo aumentaban en un 8,3% (6.698 puestos).

jueves, 29 de enero de 2015

Crónica de una traición anunciada



El pasado lunes, 26 de enero, la presidenta de la Junta de Andalucía, la socialista Susana Díaz, finalmente decidió deshojar la margarita de las elecciones anticipadas. En poco menos de dos meses, las mujeres y hombres de esta tierra seremos convocados a unas elecciones autonómicas para decidir quiénes gobernarán en los próximos cuatro años (¿?). Con esta decisión, Díaz daba por finiquitado el pacto que, tres años antes, el PSOE e Izquierda Unida firmaban para formar un gobierno de coalición que dirigiera los destinos de Andalucía.
Muchas fueron las voces, dentro y fuera de la propia Izquierda Unida, que en su momento mostraron su rechazo frontal a dicho acuerdo. Algunas de ellas bastante autorizadas, como la de Julio Anguita, figura de referencia para gran parte de la militancia de la coalición. Yo mismo escribí sobre aquel pacto. En uno de los artículos que por aquellos días publiqué en varias webs de información alternativa, defendí la tesis de que, los socialistas no eran —no son, porque nunca lo han sido— de fiar.  Y es que no se puede confiar en un partido que, sistemáticamente, incumple sus promesas electorales, sus acuerdos, sus líneas ideológicas y todo lo que sea susceptible de ser incumplido. Y esto no es algo nuevo. Esto ha sido así, desde los lejanos tiempos de Felipe González. Otra de las tesis que sostuve por aquellos días era que cualquiera que caminara de la mano del PSOE en un gobierno, era poco menos que un suicida, pues la ciudadanía no acabaría por entender que un partido como IU, que tanto había criticado las políticas neoliberales, que tanto rechazo verbal había mostrado hacía la corrupción, acabara sosteniendo precisamente a quienes ponían en marcha políticas de recortes antisociales y a quienes habían hecho de la corrupción generalizada su modus vivendi. Finalmente, el tiempo no ha hecho más que darnos la razón a quienes considerábamos un disparate aquel acuerdo de gobierno.
Después de tres años de gobierno de coalición, creo que es la hora de reflexionar y pararse a preguntarse para qué ha servido este gobierno y si se han cumplido muchos (ejem, dejémoslo simplemente en alguno) de los objetivos que se plantearon al comienzo de la legislatura. Yo, que soy andaluz y que vivo en Andalucía, creo que no, que la experiencia de cogobierno, más allá de los logros nominales, no ha servido para nada, ya que desde el gobierno andaluz, sostenido con los votos en el Parlamento de PSOE e IU, se han seguido haciendo políticas de recortes, no se ha creado empleo, no se ha puesto en marcha la tan cacareada banca pública, la educación andaluza sigue dando pena, la RTVA es una basura de dimensiones bíblicas, no se ha profundizado en políticas económicas alternativas que favorecieran, por ejemplo, la creación de tejido cooperativo, no se han llevado a cabo políticas radicales de igualdad, etc., etc. Y al final, ni siquiera ha salido adelante la ley de memoria democrática, que prometía un avance real en la recuperación de la memoria y que tantas expectativas había creado. En fin, desde mi punto de vista, la cosa ha dejado mucho que desear.
Y si algo ha quedado demostrado tras la experiencia de coalición entre los dos partidos es que el PSOE fagocita a todas aquellas fuerzas políticas que se atreven a compartir con ellos el gobierno. Cuando firmaron el pacto, los socialistas eran un partido herido de muerte, pero Izquierda Unida con su apoyo, ha conseguido insuflarle vida. Ya le pasó algo muy parecido al Partido Andalucista. Y tras la coalición con los socialistas, quedó tan destrozado que apenas ha conseguido levantar cabeza en estos años y ha terminado por convertirse en una organización residual en la política andaluza. Mucho me temo que a Izquierda Unida le va a ocurrir algo muy similar. Las encuestas no son muy favorables para la coalición de izquierdas, y con Podemos afilando las espadas y pisando fuerte, creo que de cara al 22 de marzo, IU lo tiene muy, pero que muy complicado, y que la coalición se juega algo más que el presente.

miércoles, 8 de octubre de 2014

El Patio de Monipodio



El penúltimo escándalo de corrupción en este gran Patio de Monipodio que es el estado español, ha tenido lugar estos días con las ya archifamosas tarjetas opacas de Bankia. Y digo el penúltimo porque estoy seguro de que en estos mismos momentos ya se está fraguando el último. Con toda seguridad dentro de cinco o seis días nos enteraremos de que cualquier mamón del PP, del PSOE, de los empresarios, de Comisiones Obreras, de la UGT, de CIU, de la Conferencia Episcopal o de la Asociación de Amigos de las Artes Marciales, se lo estaba llevando calentito, mientras que a los demás nos siguen dando por el culo, sin ni siquiera pararse a preguntarnos si nos apetece o no. Ya sabéis, aquí vamos a escándalo de corrupción por semana, más o menos. Y por lo que ya llevamos visto y oído, no se salva ni el copón bendito.
Lo de Bankia y las tarjetas es lo “muy, muy, lo más, más, y lo tope de lo tope muñequitos”, que cantaba el Evaristo en aquella canción de La Polla Records. Mira que yo, a estas alturas de mi vida, ya estoy curado de espantos, pues cojones, no gana uno para sorpresas. Voy a pensarlo en voz alta, porque yo creo que todavía no lo he entendido en su todo absoluto. Es que últimamente estoy muy espeso. O sea, una panda de hijoputas procedente del Patio de Monipodio, dirige una caja de ahorros y a cada uno de ellos, el hijoputa mayor de la cofradía, es decir, Monipodio en persona, les da una tarjeta de crédito, y les dice, ahí tenéis, primos, gastad como si no hubiera mañana, gastad a manos llenas, gastad hasta que reventéis gastando, gastad, que este dinero es de los capullos que lo ahorran y ellos no lo van a gastar. Y así durante años y años. Y mientras tanto, esa caja de ahorros, va despidiendo a miles de trabajadores, va desahuciando a miles de personas, va engañando a miles de ahorradores vendiéndoles productos que para entenderlos has tenido que pasar antes por la facultad de empresariales de Harvard y va haciendo miles y miles de trapicheos y chanchullos, hasta que un buen día, el Gobierno de Rajoy tiene que pedir un rescate a su amiga Angela Merkell, para poder salvar a esa y a otras entidades financieras, pero sobre todo a esa.
Y ahora nos venimos a enterar que ochenta y tantos tíos (algunos de ellos muy, muy, pero que muy cabrones) se han estado gastando la pasta a manos llenas en comidas, en ropas caras, en coches, en regalos, en viajes, y en algo que ellos no dicen, pero que todos sabemos: en putas, en putos y en coca. ¡15 millones de euros! Y lo dicen como si 15 millones de euros fuese una cantidad baladí. Y todavía, los malditos bastardos tienen la desfachatez de tratar de enredar a la opinión pública con rollos sobre si eso es legal o no lo es. A ver, señores del Patio de Monipodio, si alguno de vosotros, de los ochenta y pico pícaros ladronzuelos que os habéis llevado el dinero leéis esto, yo os lo voy a aclarar: Gastarse el dinero de otro NO es legal. Da igual que os dieran las tarjetas, da igual que, como os pasa a vosotros, estéis acostumbrados a robar, da igual todo. Eso es algo que se aprende en casa cuando uno es pequeño. No se gasta el dinero de otro. Así de simple.
De toda la gentuza que ha participado en este expolio generalizado, para mí, sin duda, los peores de todos, son los de CCOO y los de la UGT (de los otros uno se lo espera ya todo, porque lo llevan en el mapa genético), que en vez de denunciarlo la primera vez que tuvieron noticia de esto, se dejaron engatusar por el sonido de las castañuelas, por el brillo de los billetes nuevos, por las lucecitas del cajero y por las burbujas del champán. Tuvieron la oportunidad de ser honrados siquiera por una vez y, sin embargo, eligieron entrar de lleno en el Patio de Monipodio, como miembros de lujo de esa gran cofradía de delincuentes que era Bankia.        


lunes, 3 de junio de 2013

Parlamento Andaluz: más cara que espaldas

Que los políticos viven de espaldas al resto de la ciudadanía es algo que ya no discuten ni los más tontos. El último bochornoso ejemplo nos lo acaban de dar recientemente los miembros de la Mesa del Parlamento de Andalucía. Resulta que habían aprobado un complemento extraordinario desde el pasado 20 de marzo, sin decir ni mú, y con una unanimidad que, cuando menos, produce cierto asombro. Porque todos ellos, independientemente del partido político al que pertenecen, habían votado a favor de la medida. Da igual que sean del PSOE, del PP o de IU. Cuando se trata de trincar, aparcan sus diferencias y cierran filas sin que eso suponga problema alguno.
En la Comunidad Autónoma de Andalucía un diputado cobra  3.020,29 euros al mes. A esta cantidad hay que añadirle diferentes complementos,  según el puesto que desempeñe el diputado o la diputada y también algunas dietas semanales en concepto de transporte, alojamiento y manutención. Según el acuerdo del pasado 20 de marzo, los portavoces adjuntos cobrarían las dietas de los miembros de la Mesa y portavoces, unos 500 euros semanales, mientras que el presidente, que ya cobra un complemento de 1.537,37 euros al mes, pasaría a embolsarse la nada despreciable cifra de 500 a 600 euros semanales, es decir, entre dos mil y dos mil cuatrocientos euros al mes.
Como digo, la subida fue acordada el 20 de marzo, pero la opinión pública andaluza no se  ha enterado hasta el pasado jueves, cuando lo publicaron los medios del Grupo Joly. El propio Presidente de la Junta, el socialista José Antonio Griñán, cuando fue preguntado por algunos periodistas sobre dicho acuerdo, confesó que no tenía ni la más remota idea de que existiera un compromiso de esas características entre los diferentes grupos políticos que conforman el Parlamento andaluz. Se ve que no le sentó demasiado bien la noticia, pues algunas horas más tarde, el propio Presidente del Parlamento andaluz, el también socialista Manuel Gracia, daba marcha atrás en su decisión, y todo ello a pesar de que un día antes se había mostrado partidario de dicha subida. Tras la decisión de Manuel Gracia, los portavoces de los tres partidos, coincidieron en calificar la subida como “desacertada”, “inoportuna”, “un error”, y otros términos por el estilo. Lo curioso es que todos lo dijeran a posteriori y a ninguno de ellos le pareciera una aberración antes de ponerla en marcha.  
Lo peor de todo este asunto es que la Junta de Andalucía va a recortar la paga extra del mes de julio de sus empleados públicos entre un treinta y un cuarenta por ciento y ha dejado, por poner un ejemplo ilustrativo de sus políticas de recortes, a 4500 docentes sin empleo durante el curso 2012/2013. Y además no podemos olvidar que el desempleo en Andalucía supera el 27 por ciento de la población activa. Sin embargo, a la mesa del Parlamento andaluz, todo esto no le preocupa lo más mínimo, como ha quedado demostrado con una decisión que, cuando menos, debería sacarles los colores. Si tuvieran vergüenza, claro está.   

sábado, 18 de mayo de 2013

Claro que se puede

Hace dos años, la primavera trajo a este país aires de libertad que hacía mucho tiempo no se dejaban sentir. Todo empezó en la Puerta del Sol de Madrid, donde un numeroso grupo de mujeres y hombres se juntaron para gritarles a los políticos, a los que estaban en el gobierno en ese momento, pero también a los de la oposición, que ya estaba bien, que estaban completamente hartos de que los mangonearan, hartos de que los trataran como productos de usar y tirar, hartos de que la democracia fuese sólo ir a meter una papeleta en una urna cada cuatro años. Eran las indignadas y los indignados.
En tan solo unas horas la mecha de la revuelta se extendió por todo el país: las plazas y las calles de Barcelona, de Valencia, de Donosti, de Sevilla o de Vigo fueron tomadas por gente de todas las edades y condiciones, de diversas ideologías, creyentes y ateos, trabajadores y parados, hombres y mujeres, jóvenes y viejos. Nada de eso importaba. Lo único importante era sentir que las cosas podían cambiar, que lo que nos habían vendido hasta ese momento, ya no nos servía, que no estábamos dispuestos a pagar los platos que otros habían roto, ya que nosotros ni siquiera habíamos sido invitados a la fiesta.   
La gente decidió organizarse, acampar, debatir, escuchar y ser escuchado, plantar cara al capitalismo salvaje que devora a las personas y las despoja de lo más esencial. Durante estos dos años de lucha ininterrumpida y pacífica, hemos descubierto que sí se puede, claro que se puede. Las cosas pueden cambiar, y de hecho cambian. Muchos de aquellos eslóganes que se gritaban por las plazas hace dos años, hoy están más cerca de ser reales. En estos dos años, hemos parado desahucios, le hemos enseñado los dientes a los bancos y a los banqueros, y se ha conseguido que haya más control para restringir sus usos y abusos. Por poner un ejemplo palpable de las metas conseguidas: En la actualidad se está elaborando una Ley de transparencia política que hace dos años era impensable. Pero sin duda, lo más importante de todo es que la gente ha perdido el miedo, a salir a la calle, a reivindicar los espacios públicos, a la autoorganización, a pedir más y mejor democracia. Se ha conseguido que la apatía y la insolidaridad queden al margen, que la gente se implique un poco más, mujeres y hombres a los que hasta hace bien poco no se les pasaba por la imaginación protestar por nada, y ya se sabe, cuando el pueblo hace esto, cualquier cosa es posible. Pero hay que seguir en la lucha, en el día a día, más unidos que nunca. Hay tantas cosas por cambiar que sería imposible enumerarlas todas. No es este el momento de darnos palmaditas en la espalda. Es, más bien, hora de seguir luchando, contra los desahucios, contra el paro, contra el hambre, contra los políticos deshonestos y viles que gobiernan de espaldas al pueblo y a golpe de recorte contra el estado de bienestar. Porque ya lo dice aquel viejo grito revolucionario: El pueblo unido, jamás será vencido.

lunes, 12 de noviembre de 2012

sábado, 3 de noviembre de 2012

Charla-coloquio Recortes en educación en Andalucía

En la tarde de ayer, tuvo lugar en el salón de actos del Ayuntamiento de Aguilar de la Frontera (Córdoba), la charla coloquio sobre el tema "Recortes en educación en la Comunidad Autónoma de Andalucía". El acto, que había sido organizado por UPOA (Unidad Popular de Aguilar), PCPE (Partido Comunista de los Pueblos de España) y CJC (Colectivo de Jóvenes Comunistas), contó con la participación como ponentes de Rafael Calero Palma, maestro y escritor, colaborador habitual de Kaosenlared, Emiliana Rubio, Responsable del Sector Docente del Sindicato USTEA en Córdoba, y con Manuel Barranco, de UPOA-PCPE, como presentador de los ponentes y moderador del debate posterior a la exposición de argumentos. 
En primer lugar intervino Rafael Calero, quién hizo un repaso, breve pero clarificador, del modelo educativo andaluz (haciendo hincapié en las diferencias sustanciales entre escuela pública y escuela concertada) para pasar, posteriormente, a analizar, uno a uno, los recortes más importantes que el gobierno de coalición (PSOE-IU) de la Junta de Andalucía ha puesto en marcha durante el curso 2012-2013. Entre los más destacados, la reducción en un 4'6 % de la plantilla docente (sólo un 3'7% en la educación concertada), mientras que el alumnado ha aumentado un 1'3 %, lo que ha supuesto la eliminación directa de 4526 puestos de trabajo, la gran mayoría de ellos, en la Educación Secundaria. También se habló de recortes en gastos de funcionamiento (este inverno muchos colegios e institutos de Andalucía no podrán tener calefacción, ya que no disponen de dinero suficiente para pagarla), de la terrible situación de los comedores escolares, de la subida de tasas universitarias, y de otros problemas endémicos, del sistema educativo andaluz. Rafael Calero denunció el gran negocio (todo un chollo, en realidad) que la iglesia católica tiene con la educación privada-concertada. 
Por su parte, Emiliana Rubio hizo un repaso a las distintas reformas educativas que se han llevado a cabo durante el período democrático para acabar analizando el anteproyecto de ley de la LONCE. En palabras de la Responsable sectorial de USTEA Córdoba si finalmente se termina aprobando la Ley Wert, como ya se conoce a la LONCE, cosa que ocurrirá con toda probabilidad si no hay una respuesta contundente por parte de la comunidad educativa en su conjunto, el sistema educativo del estado español, retrocedería a los años setenta, pues se trata de una ley que otorga poderes ilimitados a los directores de los centros, algunos tan importantes como elegir a los miembros de la plantilla; que convierte al Consejo Escolar en un mero órgano consultivo, sin ninguna atribución real más allá de la pura comparsa; que admite la segregación por sexo y no sólo eso, sino que además la subvenciona; que invade competencias de las CCAA; y que discrimina al alumnado en función de su nivel de renta, entre otras muchas lindezas. En definitiva, se trata de una ley mercantilista, neoliberal y altamente reaccionaria, como ninguna hasta la fecha. 
Tras la exposición por parte de cada uno de los ponentes, se originó un interesante debate entre los asistentes, que plantearon sus dudas e inquietudes sobre el tema, y en el que ambos ponentes trataron de aclarar todos los aspectos surgidos en dicho debate. La charla se enmarca en la serie de coloquios que UPOA viene ofreciendo sobre diferentes temas de la vida social y política actual: estafa económica, reforma laboral, recortes en sanidad, en educación, etc.

jueves, 9 de agosto de 2012

El Sindicato Andaluz de Trabajadores y la ley de la selva


Las declaraciones de los políticos profesionales con respecto a la acción simbólica que un grupo de personas vinculadas al Sindicato Andaluz de Trabajadores llevaron a cabo el martes pasado en dos supermercados de Andalucía, siguen copando los titulares tanto de las televisiones como de los periódicos del estado español. La panda de forajidos que se sienta en el Congreso de los Diputados, los que lo hacen en el Consejo de Ministros, los que nos han llevado a la estrepitosa ruina —y no sólo económica, sino también moral—en la que nos encontramos sumidos, se sienten ultrajados porque un puñado de jornaleros en paro capitaneados por José Manuel Sánchez Gordillo y por Diego Cañamero, entre otros, entraron a estos dos supermercados y llenaron unos cuantos carros con alimentos.
Dice el Ministro del Interior que esta acción supone el primer paso para que entre en vigor la ley de la selva, es decir, según él, si no se castiga a los que se han atrevido a saquear un comercio, en cuatro días, cada uno hará lo que le salga de los cojones.
Y yo me pregunto: ¿En qué país vive este individuo? ¿Es que el Ministro de Interior no se ha dado cuenta de que en el estado español hace ya bastante tiempo que impera la ley de la selva? ¿Es que no se ha enterado este señor aún de que el yerno del Rey está imputado por trapicheos varios relacionados con la apropiación indebida de pasta gansa? ¿Acaso el Ministro de Interior no ha oído, siquiera de pasada, hablar del Caso Gürtel, de un tal Francisco Correa, de un tal El Bigotes, y  de que este caso de mega corrupción política afecta directamente a su partido y a gente con la que él ha compartido mesa y manteles? ¿El Ministro de Interior no está al tanto del llamadofondo de reptiles que el PSOE puso en marcha en Andalucía para repartirse el dinero de los ERES? ¿El Ministro de Interior no ha oído ni una palabra del saqueo de Bankia? ¿El Ministro de Interior no se acuerda de su amigo Jaume Matas? ¿El Ministro de Interior no sabe, acaso, que los bancos españoles desahucian a la gente mientras el Estado tiene que pedir un rescate a Europa para salvar el culo de esos mismos bancos? ¿Y qué tiene que decir el Ministro de Interior sobre la venta por parte de los bancos de las acciones preferentes, con las que se ha estafado a miles de pequeños ahorradores que se han quedado, de un día para otro, sin un puto euro? ¿El Ministro de Interior no se ha enterado de que la Presidenta de su partido cobra 189.000 euros anuales, mientras la mayoría  de españoles no tiene donde caerse muerta? ¿El Ministro de Interior no sabe que su partido está destruyendo a pasos agigantados el poco estado de bienestar del que hemos podido disfrutar la gente en este país? ¿El Ministro de Interior no se acuerda ya de que el Presidente del Tribunal Supremo, hace unos días, dimitió porque tenía la fea costumbre de irse los fines de semana de fiesta con el dinero del contribuyente? Y por último, la pregunta del millón: ¿No sabe el Ministro de Interior que en este país en el que según él, dentro de nada imperará la ley de la selva, hay cinco millones de personas que no tienen trabajo, y muchas de ellas, no tienen nada que comer?    
Todo eso sí que es una auténtica barbaridad. Todo eso sí que es la puta ley de la selva.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Rajoy y el Bálsamo de Fierabrás

En el capítulo X de la inmortal novela de Miguel de Cervantes El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, el majadero hidalgo manchego, protagonista de la obra, le habla a su escudero, el fiel Sancho Panza, por primera vez, de un remedio cuyas propiedades tienen la virtud de curar todos los males, y no sólo del cuerpo sino también los del espíritu. El remedio en cuestión es el Bálsamo de Fierabrás.
Un poco más adelante, en el capítulo XVII, tras recibir una monumental paliza, el caballero andante decide concebir la pócima mágica partiendo de una receta que él, y sólo él, dice conocer. Ni que decir tiene que la receta, más que curar, casi acaba con la vida del pobre Sancho Panza, pues lo único que siente el infortunado escudero tras ingerir el brebaje, son unas terribles ganas de cagar.
Precisamente esta sensación es la que están experimentando la gran mayoría de los ciudadanos del estado español con “el gobierno de los mejores” de Mariano Rajoy.  El político gallego, en la campaña electoral que lo llevó a ganar las elecciones el pasado 20 de noviembre, cual don Quijote mentecato, majareta y psicotrópico, se fabricó su propia receta del Bálsamo de Fierabrás y se la vendió a 10.830.693 españoles, muchos de ellos votantes habituales del PP, pero también hubo algunos otros, gente que en su vida había confiado en la derecha, que llevados por la desesperación del desempleo, de la situación económica y de la política errática del presidente Zapatero y el PSOE, mordieron el anzuelo y bebieron del mejunje de Rajoy.
En estos ocho meses de desgobierno conservador, hemos visto que la particular receta del Bálsamo de Fierabrás fabricado por Mariano Rajoy no lleva aceite, vino, sal y romero como la del caballero andante. Qué va. La receta de Rajoy está hecha con una gran cantidad de recortes en la educación y la sanidad públicas; la supresión de la paga extra de navidad en los sueldos de los trabajadores públicos; otro gran tijeretazo en ayuda al desarrollo, a la dependencia y a los inmigrantes, a los que ha dejado sin asistencia sanitaria con sólo chasquear los dedos; un chorrito de amnistía fiscal para contentar a los tahúres y a los forajidos; otro chorrito de hacer la vista gorda con los corruptos, los malversadores y los tramposos; un par de puñados de recortes a las ayudas por desempleo y a las ayudas sociales, del tipo que sean; una buena cantidad de subida del IVA, IBI, IRPF y de la energía; una subida de la prima de riesgo que no se baja ni con paños fríos; una ayudita de cien mil millones de euros a los banqueros que para eso son sus amiguitos; un estacazo al mundo de la cultura del que no se va a recuperar en los próximos treinta o cuarenta años y una reforma laboral que échese usted a temblar si tiene la mala suerte de que ésta lo mire de frente y así, hasta llegar al ingrediente secreto: una ley del aborto donde, tachín tachán, no se permita el aborto bajo ningún concepto o vendrá la Santa Inquisición y te torturará por ser una asesina de fetos.    
En fin, que muchos de los incautos que se tragaron esta mierda de bebida, ahora están pagando las consecuencias. Lo malo es que, al contrario de lo que ocurre en la obra de Cervantes, somos todos los españoles los que estamos padeciendo los efectos ultra (y nunca mejor dicho) laxantes de la pócima de Rajoy.

jueves, 19 de julio de 2012

Manifiesto de los medios musicales: la cultura no es un lujo

La cultura no es un lujo


Tras el anuncio de las últimas medidas tomadas por el Gobierno de España relacionadas directamente con materias culturales, un considerable grupo de medios musicales del país hemos decidido unirnos para manifestar una común disconformidad. Esperamos que lo expuesto a continuación sea compartido anímicamente y respaldado dentro de lo posible por nuestros lectores, tan afectados como nosotros mismos.

Todas las cabeceras que firmamos este manifiesto tenemos en común la pasión por la música, que cada cual refleja a su manera, de forma peculiar e independiente. Más allá de eso otra característica nos define prácticamente a todas: salvo algunas excepciones, en nuestras páginas el comentario político había sido hasta hoy, cuando algunas ya están cerca de los treinta años de existencia, tangencial o incluso inexistente. Sin embargo, vivimos un momento histórico extraordinario que requiere de respuestas no menos extraordinarias por parte de todos. No se nos escapa que España pasa por momentos muy complicados. Tampoco que en esta situación se demanda del ciudadano de renta media-baja un esfuerzo enorme que se traduce cada día en cientos y miles de nuevos dramas humanos. A la vez, asistimos atónitos a los beneficios millonarios de los directivos de esas cajas que han quebrado el país, a las suculentas indemnizaciones de altos cargos que abandonan sus puestos de responsabilidad en medio del escándalo, a la indecencia de buena parte de nuestros políticos. En medio de este paisaje el Gobierno ha decidido dar una nueva vuelta de tuerca a una situación ya insostenible tomando una serie de medidas que condenan a la ciudadanía en general a poco menos que la indigencia y a un sector determinado, el de la música y la cultura popular, a la desaparición.
Entre las medidas adoptadas el pasado viernes 13 de julio se encuentra el incremento del 8% al 21% del impuesto del valor añadido (IVA) sobre el precio de las entradas a salas de cine, teatros, festivales musicales y conciertos. Es el definitivo golpe de gracia para un sector que depende del gasto en ocio para su supervivencia y que ha ido viéndose acorralado progresivamente por las decisiones de nuestros gobernantes. Porque en el mundo de la música popular, a diferencia de otros sectores industriales e incluso culturales, la subvención siempre ha sido escasa cuando no directamente nula y, sin embargo, la lista de zancadillas a la iniciativa privada por parte de las Administraciones es interminable: desde la promesa incumplida por parte del anterior Gobierno de considerar los discos y directos como producto cultural y rebajar su IVA al 4%, hasta la prohibición a acceder a una sala de conciertos a los menores de edad, pasando por las periódicas trabas a promotores y hosteleros para impedir que programen música en directo. Especial hincapié merece la nula respuesta que han dado nuestros gobernantes durante la última década al problema de las descargas ilegales, que se ha llevado por delante infinidad de puestos de trabajo en discográficas y distribuidoras.
Discográficas, distribuidoras, promotores, salas, empresas de promoción y comunicación, técnicos y por encima de todo músicos son los damnificados del desprecio y hasta rencor que muestran nuestros gobernantes para con un sector que supone buena parte de ese 3% del PIB generado por la cultura y que se encuentra en proceso de descomposición. También uno de los mejores escaparates posibles para esa marca “España” que a nuestros políticos tanto les gusta pasear: ¿alguien duda lo mucho que hacen por la imagen y la economía de este país nuestros músicos o festivales?
Por supuesto entre los damnificados también nos encontramos nosotros, la prensa especializada, que vemos cómo la publicidad (una importante fuente de ingresos. Y otra vez insistimos: que no el dinero público) se bate en retirada. Primero se fueron las discográficas como consecuencia de las nulas ventas, luego las grandes marcas a causa de la caída en el consumo y ahora lo harán los promotores, salas y festivales, condenados por la subida del IVA del ministro de Hacienda, el señor Montoro. Esto, unido a la inevitable caída de las ventas de quiosco, definitivamente nos deja en una situación difícil de sortear.
Por eso, la razón de ser de este manifiesto es doble.
Por un lado, mostrar nuestra absoluta solidaridad con el resto de compañeros del mundo de la música, brindar nuestro apoyo y demandar el suyo a la vez: si de todo esto algo se salva será únicamente por la fuerza que mostremos unidos.
Y por otro, dirigirnos a todos los que nos leéis, que nos consta que sois muchos y fieles. Lo cierto es que el tiempo se ha acabado y nos encontramos ante un ahora o nunca: o reclamamos aquello que consideramos justo o nos veremos privados de ello para siempre. Y esta advertencia se refiere tanto a la posibilidad de ver a tu grupo favorito tocando en tu ciudad como al acceso a la educación y la sanidad. No nos corresponde a nosotros señalar a unas siglas concretas, pero sí pedirte con todas nuestras fuerzas coherencia y que actúes conforme a tu conciencia desde hoy mismo respecto a todo lo que está ocurriendo a tu alrededor, vivas en Barcelona, Madrid, Burgos o un pueblecito de Galicia. No te calles. No te acomodes y reclama lo que consideras que es justo. Y si a pesar de nuestro esfuerzo nos lo siguen negando, no te olvides de cuanto ha ocurrido estos últimos años cuando llegue la hora de votar.

 Firmado: