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jueves, 8 de septiembre de 2016

Todo me pertenece

Todo me pertenece porque soy pobre
JacK Kerouac
míos son
los ríos y los bosques y el sol

míos son
el viento y el aguacero y el granizo

y la nieve fría
y la noche lenta
y el mar profundo
míos son

míos son
la piedra y la estrella y la hormiga

míos son
el invierno y la ola y la luz

y la luna llena
y el agua blanda
y la nube blanca
míos son

míos son
el amanecer y la tempestad y el rocío

míos son
el fuego y la primavera y el trueno

y el aroma de la rosa
y el sabor de la manzana
y el color de la niebla
míos son

míos son
el crepúsculo y el otoño y la hierba

míos son
la sombra y el sauce y la brisa

y las altas cumbres
y el cielo eterno
y las hojas verdes

míos son

(Versos de alambre de espino, Editorial Alhulia, 2019)












lunes, 5 de septiembre de 2016

APOCALYPSE NOW

Cuando ella le dijo
que ya no lo amaba,
que había otro hombre,
que aquello era el fin,
se fue hasta el desván,
buscó la escopeta,
metió dos cartuchos
y sin pensarlo un segundo,
disparó a bocajarro
contra la pantalla extraplana
—cuarenta y dos pulgadas,
sonido envolvente,
tdt incorporado—
del maldito televisor.

Era lo menos que podía hacer.


(Versos de alambre de espino, Editorial Alhulia, 2009)

domingo, 28 de agosto de 2016

MANTIS RELIGIOSA

Siendo un muchacho
de catorce años
recién cumplidos,
leyó en un libro
de ciencias naturales
que la hembra
del insecto conocido como mantis religiosa 
suele devorar al macho
de su especie
después de la cópula.
A día de hoy,
cuando ya está a punto de cumplir
los cuarenta,
cada vez que hace el amor,
al terminar,
siente un sudor frío bañándole la espalda,
un leve temblor,
apenas perceptible,
se adueña de su mandíbula,
una desagradable angustia
se va apoderando de su estómago,
mientras que los latidos de su corazón
se desbocan y la adrenalina
llega hasta el último rincón
de su cuerpo.

(Versos de alambre de espino, Editorial Alhulia, 2009)

miércoles, 4 de febrero de 2015

Sucios poemas de amor



La vida es en blanco y negro
Antonio Orihuela
Las tantas de la madrugada
de otra noche que navega
sin rumbo,
que ha perdido el norte,
y ahí sigues,
prendiendo fuego a tu soledad,
adentrándote en el corazón
de tus tinieblas,
disparando balas de plata
contra tus pesadillas,
escribiendo sucios
poemas de amor,
como un vulgar poeta americano
en una pensión de mala muerte.

(Poema incluido en Versos de alambre de espino, Editorial Alhulia, 2009)

domingo, 8 de junio de 2014

Crisis económica mundial



Dejemos los eufemismos
para quien sufra del vértigo de la verdad.
Ventura Camacho

En Roquetas de Mar,
próspero municipio andaluz
de la provincia de Almería
con ochenta mil habitantes
de más de cien
nacionalidades diferentes,
quince inmigrantes africanos
de apenas veinte años
comparten un piso
de sesenta y cinco
metros cuadrados
construido a comienzos
de los años sesenta.
Hace unos días
uno de sus amigos
fue asesinado
de un navajazo
en el vientre,
lo que ha encendido
la mecha de la revuelta.
Ahora,
en vez de estar trabajando
en los invernaderos,
en la obra o en cualquier otro sitio
por cinco euros la hora,
todos ellos están sentados
delante de un televisor
que emite unas imágenes
del presidente Zapatero,
vestido con un traje nuevo
impecable,
compareciendo ante el Congreso de los Diputados
para explicar,
con su hablar pausado
y sus ademanes de chico
que no ha roto en su vida un plato,
cuáles son las medidas
que su Gobierno pondrá en marcha
ante la crisis económica.
Ninguno de los africanos habla castellano,
pero entre el torrente de palabras y frases
del Presidente del Gobierno,
se quedan con una expresión
que Zapatero repite una y otra vez:
crisis económica mundial.
Uno de ellos la repite
varias veces en voz alta:
crisis económica mundial, 
crisis económica mundial. 

Y todos se echan a reír.

Este poema, incluido en mi libro Versos de alambre de espino (Editorial Alhulia, 2009) está basado en un artículo de Jerónimo Andreu, titulado “Sueños sepultados en plástico y cocaína” aparecido en el diario El País el 14/09/2008.