viernes, 6 de octubre de 2017

Todas las cosas que tú eres



Tú eres mi refugio y mi orilla
mi nube blanda
el agua fresca que me sacia.

Tú eres mi naranjo en flor
mi nieve y mi fuego
el pan que me alimenta.

Tú eres la luz y el espacio
mi noche de luna llena
mi silencio, mi luciérnaga.

Tú eres mi abrazo cálido
mi risa feliz, mágica
el bálsamo que cura mis heridas.

Tú eres el bosque donde me pierdo
el beso purificador
mi estrella, luminosa como un poema.

Tú eres mi puesta de sol, roja, amarilla, morada
mi jardín florido
mi país, mi himno, mi bandera.

Tú eres mi música nocturna
mi libro preferido
mi campo de fresas.

Tú eres mi cosecha de amor
mi gota de lluvia
mi piedra preciosa.

Tú eres mi asidero
mi tabla donde agarrarme si naufrago
mi centro de gravedad permanente.

Tú eres mi eternidad
mi quietud y mi paz
mi universo entero.

Tú eres, Adela, mi único verso perfecto.

(para Adela que, en este seis de octubre del año 2017, cumple 14 años)

martes, 3 de octubre de 2017

¿Paz? ¿Qué Paz?

En los colegios y en los institutos estamos todo el día dando la matraca a los niños y a las niñas con la cultura de la paz, con que hay que resolver los conflictos con el diálogo y con la palabra, con que la violencia no lleva a nada y monsergas por el estilo. Cada año, cuando llega el día 30 de enero, se hacen decenas de actos para conmemorar el Día Internacional de la Paz: se leen poemas, se cantan canciones, se hacen símbolos pacifistas gigantes y se tiran globitos al aire para recordar las palabras de Gandhi:"no hay camino para la paz, la paz es el camino." Pero está claro que eso no son más que tonterías. Está claro que al final, porque la vida así se lo acaba enseñando a los niños y niñas, la paz no es más que una palabra monosílaba, que está muy mal vista y muy maltratada. Al final, todo se resuelve a mamporros, a tortazos, a navajazos, a palos o a tiros. Al final, siempre habrá alguien que vendrá a imponer sus tesis a base de hostias:un maltratador qeu te había dicho que te quería, el gobierno, la policía, el banco que te desahucia, o tu vecino. Siempre ha sido así y, visto lo visto, siempre va a seguir siendo así. Cuanto antes lo aprendan los niños y niñas, mejor para ellos.

sábado, 23 de septiembre de 2017

PUERTAS AL CAMPO


Todos sabemos que al campo no se le pueden poner puertas. Y eso es lo que va a pasar en Cataluña. Al final, Cataluña será un estado independiente. No el 1 de octubre, dadas las circunstancias, pero más pronto que tarde, es algo que ocurrirá, por mucho que Rajoy, el PP, Ciudadanos, el PSOE, el Tribunal Constitucional y la Guardia Civil se empeñen en lo contrario. Pronostico que en menos de 5 años, Cataluña será un estado independiente, membro de la UE (no me explico cómo alguien quiere ser miembro de ese club de mafiosos, pero bueno, allá ellos) y no se acabará el mundo ni se dentendrá el planeta Tierra. La vida seguirá su curso, habrá pobres y ricos, gente feliz e infelices y, si me apuro, estoy seguro de que hasta acabarán haciendo el rídiculo en Eurovisión, como lo hace España año tras año.

jueves, 7 de septiembre de 2017

UNA NIÑA LLORANDO EN EL PARQUE



Una niña de cinco o seis años llora, desconsolada, en el parque. Me acerco a ella y le pregunto por qué está llorando, si acaso se ha perdido, si algún niño le ha pegado o si algún malvado pederasta le ha dado un caramelo con droga. Me mira con cara de sorpresa, como pensando, y este de dónde se ha escapado.
-Lloro por lo de Cataluña, -me dice-, porque el Parlament catalán ha aprobado las leyes de desconexión.
-Ah, contesto, -sin saber muy bien qué decirle para consolarla.  No te preocupes, pequeña, -le digo tratando de animarla-, que ya Rajoy tiene controlado el tema.
Y entonces la niña empieza a berrear como si se acabara de enterar de que se ha muerto su madre.

lunes, 4 de septiembre de 2017

500 vidas



Se cumplen estos días dos años de las muertes, en una playa turca, del pequeño Aylan, de su madre y de su hermano, cuando huían del horror y de la violencia de la maldita guerra. La foto del pequeño, muerto sobre la arena húmeda de la playa, con las olas agitándose a unos metros del cadáver, dio la vuelta al mundo e hizo que occidente pusiera el grito en el cielo. Pero eso no era más que hipocresía de la que tan sobrados vamos en el mundo rico. Dice la ONG Save The Children que en estos dos años, más de 500 niños y niñas han muerto de la misma manera (o de otras parecidas) a la del pequeño Aylán, intentando escapar de la violencia que han provocado los conflictos armados en lugares como Irak, Afganistán, y sobre todo, Siria
Mientras tanto, pro aquí  todo sigue igual. En esta Europa de los mercaderes y del dinero, los políticos hablan y hablan como cotarras, demostrando día a día, su inoperancia y su escasa sensibilidad. Aquí estamos a otras cosas, porque al fin y al cabo, Aylan y otros como él no son más que muertos en una pantalla de televisión. Asco de mundo.

lunes, 28 de agosto de 2017

Aullido (de asco y rabia)

Yo he visto a las mentes
más cínicas
más hipócritas
más neoliberales
de mi generación
encabezar una manifestación
contra el terrorismo yihadista
en la ciudad de Barcelona
mientras a las espaldas del pueblo
esas mismas mentes
llenas de maldad y de ambición
hacen sus (millonarios) negocios
con dictadores, sátrapas, tiranos
violadores de derechos humanos
explotadores de mujeres
que pagan de su bolsillo
la destrucción y el dolor
que va sembrando a su alrededor
el terrorismo yihadista.

jueves, 24 de agosto de 2017

DIVERSIDAD Y MESTIZAJE

Me encanta la diversidad. Como soy maestro y trabajo con niñas y niños, sólo puedo decir que me encanta que en mi colegio, como en la vida misma, haya niños y niñas musulmanes, católicos, ateos, testigos de Jehová, evangelistas, budistas, judíos y de cualquier otra religión. Me encanta que haya niños y niñas marroquíes, sirios, rumanos, británicos, alemanes, ecuatorianos, franceses, italianos, polacos, argentinos, payos, gitanos, blancos, negros, morenos, rubios, gordos, delgados, altos, bajos, con gafas y sin gafas, listos y menos listos. No me gustaría vivir en un mundo en el que todas las personas rezaran al mismo dios, en el que todas las personas tuvieran el mismo pasaporte, en el que todas las personas hablaran la misma lengua. Quiero diversidad, mestizaje, mezcla. Quiero flamenco, rocanrol, blues, jazz, música clásica y reggaetón. Quiero paella, pizza, gazpacho, cuscús, kebab y ceviche. Quiero cualquier cosa que me haga crecer como persona. Quiero tolerancia y respeto para los otros, de la misma manera en que lo demando para mí. Quiero libertad y paz para todas y todos.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Escombros en el corazón



Tenemos
Tanto dolor malsano
Tanta violencia gratuita
Tanta muerte inútil
Tanto odio estúpido
Tanta neurosis colectiva
Tanta tristeza devastadora
Tantos escombros en el corazón

Cuando deberíamos de tener

Tanto bienestar compartido
Tanta paz universal
Tanta vida feliz
Tanto amor maravilloso
Tanto sosiego resplandeciente
Tanta alegría fraternal
Tantas flores en el corazón.


sábado, 19 de agosto de 2017

Vivir sin miedo



Cuando se producen acontecimientos de una magnitud tan devastadora como los que tuvieron lugar anteayer en las ciudades de Barcelona y Cambrills, es muy normal que el miedo se apodere de la gente. Miedo a que se vuelvan a repetir hechos de ese calibre, miedo a que nosotros o alguno de nuestros seres queridos nos veamos afectados por hechos similares, miedo al fanatismo,  miedo a no poder hacer nada para evitar hechos semejantes y,  sobre todo, miedo al dolor y a la muerte.
Hace un momento he recibido un correo electrónico de una amiga que vive en Barcelona y que trabaja muy cerca de la zona donde ayer tuvo lugar el atentado.  Ante mi pregunta sobre cómo se sentía hoy, ella me escribía lo siguiente: “Aunque digan que todo es normal, nadie está normal. No es miedo, es como un estado de shock. No creo que haya ninguna persona que no vaya por allí en algún momento si vives en Barcelona.”
Vivir con miedo es lo peor que puede ocurrirle a un ser humano. El miedo te paraliza, no te permite pensar con claridad, no te deja reír ni relacionarte con tus semejantes. El miedo no deja que tu vida sea plena, y hasta la cosa más nimia se verá afectada por ese miedo. Yo, particularmente, hace mucho tiempo que decidí no tener miedo. Y no penséis que llegar a ese estado mental ha sido fácil, pues soy un tipo cobarde por naturaleza.
Como digo, hace tiempo que tomé la decisión de vivir sin miedo. El fascismo, se llame como se llame, lleve el uniforme que lleve, hable el idioma que hable, o le rece al dios que le rece, nos quiere asustados, sin capacidad de respuesta, sin ganas de ser felices, vagando por el mundo como almas en pena. Y eso sí que no.  Por ahí no paso.
Hoy es más necesario que nunca vivir sin miedo. No podemos dejar que los tiranos, los de dentro y los de fuera, se salgan con la suya. Me da igual el sitio del planeta donde vivan. Me da igual si sus armas son las de la violencia indiscriminada o las de las leyes injustas. Me da igual si la amenaza es la cárcel, el desahucio, el paro o la propia vida. No voy a tener miedo. Y, por supuesto, no voy a permitir que nadie me diga con quien me tengo que juntar o quienes tienen que ser mis amigos. Seguiré siendo amigo de mis amigos musulmanes, igual que seguí siendo amigo de mis amigos católicos cuando el IRA asesinaba indiscriminadamente. Seguiré plantando cara al miedo siempre que este me ataque. Porque si no lo hago, perderé mi dignidad, y si pierdo mi dignidad, ¿qué me queda? Miedo, sólo miedo.