viernes, 22 de enero de 2010

Después...

Después de sus labios,
todo fue un espejismo.
El corazón, un puente derruido.
La razón, un callejón sin salida
La vida, una jornada laboral de quince horas.

4 comentarios:

  1. Y eso fué, antes o después del Bang, Bang, Bang.

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  2. Tendrá que crear un sindicato para negociar con usted mismo :)
    salu2

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