Después de sus labios,
todo fue un espejismo.
El corazón, un puente derruido.
La razón, un callejón sin salida
La vida, una jornada laboral de quince horas.
Con La rubia del bar, sigue el rescate de la obra de Raúl Núñez
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Desde “Intermitente”, la línea editorial de Efe Eme dedicada a libros no
musicales, continuamos recuperando la obra de Raúl Núñez. Ahora es el turno
de *...
Hace 2 horas
Aunque pese, todo pasa
ResponderEliminarY eso fué, antes o después del Bang, Bang, Bang.
ResponderEliminarTendrá que crear un sindicato para negociar con usted mismo :)
ResponderEliminarsalu2
Así me siento yo.
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