Entre el dolor y la nada, elegí el dolor.
Nacho Vegas
Songs for the weary, de Matthew C. Whitaker
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«Un ejercicio de opulencia orquestal contenida, con arreglos de cuerda y
una voz que se mueve entre el crooner de salón y el folk anglicano». Por
Xavier ...
Hace 44 minutos
El dolor, por supuesto. Siempre. Es mejor devorar el propio corazón, como en aquel fragmento de Crane, que dormitar la propia existencia.
ResponderEliminarEs que la nada no se puede elegir nunca. A la nada hay que combatirla con todas las balas del alma. En la canción de Vegas, lo más hermoso, lo que más engancha es lo que no está escrito en la canción. ¿Te imaginas la pasión que debió sentir esa mujer antes del dolor para acabar llorando dos ríos a cada lado, con el rostro sin desmaquillar?
ResponderEliminarSi el dolor viene precedido de lo que indica la canción de Vegas, sin duda, dolores a mí.
Entre el dolor y la nada, el dolor.
ResponderEliminarEn la vida real no es así. Sueles debatirte entre un dolor y otro dolor. Elegiría el menor, aunque supusiera "más nada".