Su pelo,
quimera sutil
en esta mañana tibia,
como vida derramada
en un instante.
EPÍLOGO
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«—Papá ¿Por qué el agua está verde?
—Porque es fluorescente.
—¿Y qué es fluorescente?
—Que brilla desde el fondo […]
—Papá, ¿yo soy fluorescente?»...
Hace 1 hora
¿Quién podría no rendirse a tales versos?
ResponderEliminareste poema me parece precioso, qué forma más elegante y original de alabar el pelo de alguien. por cierto, me gusta mucho este blog.
ResponderEliminarJavier