miércoles, 16 de julio de 2014

Memorias de un viejo hippie llamado Neil Young



Me acabo de terminar el primer libro de memorias del músico canadiense, aunque nacionalizado estadounidense, Neil Young. En la versión castellana lo han titulado Memorias de Neil Young. El sueño de un hippie (Editorial Malpaso, 2014), un juego de palabras con aquella vieja canción del propio Neil titulada Hippie dream incluida en su álbum Landing on water, publicado en 1986.
El libro me ha resultado bastante ameno y a pesar de que tiene cuatrocientas páginas se lee con rapidez, ya que la prosa de Neil (si es que ha sido él la persona que ha escrito el libro, que uno no acaba de tener nunca del todo claro quién está detrás de este tipo de obras) es rápida y se deja leer bien. Me han gustado mucho todos los pasajes que hablan de música, de canciones, de discos, de cómo se gestaron muchos de sus discos clásicos (Harvest, Comes a time, Rust never sleeps, This notes for you, Everybody knows this is nowhere. Tonight is the night, On the beach, y muchos más)  y de cómo nacieron muchas de sus canciones más legendarias (Keep on rocking in the free world, Sleeps with angels —dedicada a la memoria de Kurt Cobain—, Vampire blues, Words, Like a Hurricane, y otras muchas que ya forman parte por méritos propios de la historia del rocanrol y de la música country y del folk americano. Por otra parte, tengo que admitir que me ha aburrido un poco todo el espacio que dedica a hablar de su vida más o menos personal: sus hijos, sus coches, sus trenes en miniatura, sus proyectos empresariales y sus movidas ecologistas y místicas.
Como suele ocurrir con este tipo de obras, sus páginas están plagadas de nombres propios. Por estas memorias aparecen todos los personajes que han sido cruciales en la carrera del canadiense: desde Crosby, Still y Nash, a David Briggs (productor de la mayoría de los discos de Neil); de Bob Dylan a Wilie Nelson o Johnny Cash; de Jack Nitzsche a Elliot Roberts, pasando por Bruce Palmer, Danny Whitten, o Ben Keith ; y por supuesto Neil habla de todos los grupos que le han acompañado durante estas cinco décadas de vida dedicadas a la música: Crazy Horse, Stray Gators, Gone with the Wind Orchestra, etc., etc.  Además hay un buen puñado de jugosas anécdotas que sirven para que el lector se haga una idea de qué tipo de persona y de artista es Neil Young, relacionadas con las drogas, las blandas y las duras, y con las mujeres y el amor.      
Memorias de Neil Young. El sueño de un hippie no es aquel magnífico libro titulado Crónicas que Bob Dylan publicara a principios de siglo (por compararlo con un libro más o menos parecido), pero si te gustan las canciones del viejo Neil (y si estás leyendo esto, existen bastantes posibilidades de que así sea) y tienes más de un disco en tu discoteca firmado por el autor de The neddle and the damage done deberías de leer estas memorias, y si es posible, hazlo mientras escuchas sus discos. Seguro que pasas un buen rato. Que tal y como está el patio, no es poca cosa.

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