Me
escribe mi amigo y camarada Miguel Moya desde Almería y me envía tres fotos de
mi último libro, El llanto, la sangre, el
fuego, porque resulta que lo ha visto allí en la Biblioteca Pública Francisco Villaespesa de la ciudad de Almería, colocado en un lugar
privilegiado. Así que desde este humilde y subversivo blog, gracias a Miguel
por las fotos y gracias a los responsables de la biblioteca almeriense por ese
lugar de privilegio. No está nada mal para este humilde escritor de Aguilar, nada mal.
El don de la divinidad,
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*El don de la divinidad,*
que me habita como te habita a ti;
da igual en qué forma te disfraces,
te hará valioso y sólo te pedirá
que te vivas co...
Hace 35 minutos
Ya podrían tomar ejemplo las de Sevilla, donde sólo entran ballenatos de 2.000 páginas, con las que adormecer el alma (y lo que es mucho peor), la mente.
ResponderEliminarEnhorabuena a los usuarios de la Biblioteca Pública de Almería, y a ti Rafael, que lo mereces.
Un saludo.