Me gusta acariciarle el pelo
–estanque profundo
de aguas invernales–
con las yemas de mis dedos.
En ese gesto tranquilo
siempre encuentro
fragmentos del niño
que un día fui.
Pablo Dacal versiona el clásico “Cambalache”
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El argentino Pablo Dacal versiona el clásico de Enrique Santos Discépolo
“Cambalache”, a casi un siglo de su estreno. Dacal «reescribe pasajes con
protag...
Hace 3 horas
a mí también me gusta hundir las manos en su pelo... siempre huele bien, no sé exactamente a qué, pero huele bien...
ResponderEliminarA sampoo o a gomina, seguro.
ResponderEliminarHundir los dedos entre su pelo, con olor a ganas de follar, … otra vez.
ResponderEliminarPuestos a elegir, prefiero que hundan las manos entre mi pelo.
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