Me gusta acariciarle el pelo
–estanque profundo
de aguas invernales–
con las yemas de mis dedos.
En ese gesto tranquilo
siempre encuentro
fragmentos del niño
que un día fui.
7 POEMAS de SANAR LA HERIDA de ALFREDO SALDAÑA
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LA HERIDA DEL MUNDO
Que el pensar no deje de consolarte,
que no te obnubile el fervor
cuando la pasión te ciegue.
Ve, acércate y hurga con ...
Hace 18 horas
a mí también me gusta hundir las manos en su pelo... siempre huele bien, no sé exactamente a qué, pero huele bien...
ResponderEliminarA sampoo o a gomina, seguro.
ResponderEliminarHundir los dedos entre su pelo, con olor a ganas de follar, … otra vez.
ResponderEliminarPuestos a elegir, prefiero que hundan las manos entre mi pelo.
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