Me gusta acariciarle el pelo
–estanque profundo
de aguas invernales–
con las yemas de mis dedos.
En ese gesto tranquilo
siempre encuentro
fragmentos del niño
que un día fui.
16 de mayo: un año sin paco cumpián o qué veloz el tiempo cuando no quieres
contarlo
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Y no dejé la lucha
pues mantengo la guardia
Como un pájaro poso
mi cuerpo sobre un árbol
y recojo las alas
Ante mí la planicie
conocida entrañable
y lu...
Hace 2 días
a mí también me gusta hundir las manos en su pelo... siempre huele bien, no sé exactamente a qué, pero huele bien...
ResponderEliminarA sampoo o a gomina, seguro.
ResponderEliminarHundir los dedos entre su pelo, con olor a ganas de follar, … otra vez.
ResponderEliminarPuestos a elegir, prefiero que hundan las manos entre mi pelo.
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