Mientras comíamos,
ella me miró,
sonriendo,
a los ojos,
y me dijo,
así,
como si tal cosa,
que me amaba,
y sentí un calambre
pequeñito
por ahí dentro,
pero supe contenerme
a tiempo
y logré disimular,
como si en realidad,
no pasara
absolutamente
nada.
Con La rubia del bar, sigue el rescate de la obra de Raúl Núñez
-
Desde “Intermitente”, la línea editorial de Efe Eme dedicada a libros no
musicales, continuamos recuperando la obra de Raúl Núñez. Ahora es el turno
de *...
Hace 6 horas
Uno de los más bellos e intensos poemas que he leído nunca.
ResponderEliminar