Últimamente su existencia se le antojaba un puro ramake. Todo cuanto acontecía parecía haber tenido ya lugar en épocas pretéritas de su vida y además, como suele ocurrir en el cine con los remakes, con mucha más calidad. La música que escuchaba, las películas que veía, los libros que leía, la ropa que compraba, las conversaciones telefónicas que mantenía, las amistades que cultivaba, los platos que cocinaba, las noticias que escuchaba en la radio o veía en la televisión, y hasta los polvos que echaba (cuando los echaba) no dejaban de ser la versión revisada de lo que había ocurrido diez o veinte años atrás. Hasta tal punto llegaba el autoplagio que, a veces, se sorprendía repitiendo, palabra por palabra, conversaciones que había mantenido cuando no era más que un chaval. E incluso había días que eran calcados, fotograma a fotograma, de otros ya vividos con anterioridad. Y es que su vida se había convertido, sin darse cuenta, en el más aburrido y cutre de los remakes.
Andrés Suárez: «Me gustaría compartir escenario con Joaquín Sabina»
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A unos días de que vea la luz su nuevo libro, “Todavía más allá de mis
canciones”, el cantautor gallego nos habla de a qué dedica el tiempo libre.
Efe Em...
Hace 6 horas
Muy bueno Rafa.
ResponderEliminarCocinado está. Pero, la sal no es el único aliño para conseguir algo sabroso. Recuerda que está el picante, la pimienta, la guindilla, el pimentón, el cardamomo, el jengibre, el curry, la nuez moscada, el clavo, el cilantro y todas las demás yerbas del campo que producen despertar de los sentidos.
ResponderEliminarlo leo
ResponderEliminarinstintivamente cierro los ojos
y pienso:
que sea suyo
ojalá que sea suyo
es tuyo?
me encanta!
y ya está?
no es el principio de algo?
el primer capítulo de algo?
quiero más!
No es mío. Aunque me gustaría, por ser el centro de tanta expectativa.
ResponderEliminarEs mío.
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