Estos son los días salvajes.
Días de angustia y óxido.
Días de tumbas mancilladas.
Días autistas.
Días amnésicos.
Estos, de ahora, son los días salvajes.
Estos son los días de la inmundicia.
Estos son los días de la maleza y la herrumbre.
Días de tierra quemada.
Días de sueños podridos.
Días para desterrar el orgullo.
Estos no son días de esperanza.
Estos no son días de vino y rosas.
Ni siquiera son días azules.
Días sin futuro. Eso es lo que son.
Los días salvajes.
Con La rubia del bar, sigue el rescate de la obra de Raúl Núñez
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Desde “Intermitente”, la línea editorial de Efe Eme dedicada a libros no
musicales, continuamos recuperando la obra de Raúl Núñez. Ahora es el turno
de *...
Hace 10 horas
Qué musicalidad. Me ha encantado.
ResponderEliminargracias, amigo Céfiro. Sigue pasando por aquí, es un placer. Por cierto, tu blog mola bastante.
ResponderEliminarRafa