Una lágrima de regaliz
tatuada en el hombro derecho,
y en el izquierdo,
el beso que le robaste a una rubia platino.
Testarudo como una mula,
sabes que el Diablo es Dios
cuando toma unas copas.
Prefieres a las chicas
cuyos nombres empiezan por la letra M,
de misterio, de mordisco,
y hace siglos que descubriste
la imposibilidad de mezclar
cerveza caliente y mujeres frías.
Viajas con una vieja maleta llena
con la luz de una farola,
los silbidos de una locomotora,
media botella de Ballantine´s
y una buena coartada.
(De Los poemas del frío, ediciones Osuna, 2000)
Con La rubia del bar, sigue el rescate de la obra de Raúl Núñez
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Desde “Intermitente”, la línea editorial de Efe Eme dedicada a libros no
musicales, continuamos recuperando la obra de Raúl Núñez. Ahora es el turno
de *...
Hace 14 horas
I liked it...y Tom Waits también
ResponderEliminarpero el inglés no es lo mío,prefiero a Quique González