lunes, 8 de agosto de 2016

Calados hasta los huesos



Nos conocimos donde el tiempo
se diluye en pequeñas gotas titubeantes
y una lluvia trémula empapa las sombras.
Allí, nuestras miradas se encontraron.
Allí, calados hasta los huesos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.