viernes, 13 de abril de 2012

domingo, 8 de abril de 2012

Fantaseo

Fantaseo

pensando


en su pelo



en sus dedos


acariciando


mi cuello



en su besos

empapando


mis sueños



en sus ojos


escupiendo


rojo fuego



en sus labios


llevándome


al cielo.

lunes, 2 de abril de 2012

Regreso al lago

Hoy ha regresado al lago. Al fin se ha atrevido. Ha tenido el valor necesario para romper con la maldición que lo atenazaba. Han tenido que pasar algo más de veinte años para que fuese capaz de hacerlo. Desde 1991 no había sido capaz de volver al lago. Ni una sola vez. Los recuerdos eran muy dolorosos. Hirientes. Esa es la palabra que más se acerca a describir sus sentimientos, sus emociones. Cada pequeño detalle, cada matiz, cada leve movimiento de aquella mañana primaveral permanecía tatuado en su memoria. Y es que, cuanto aconteció aquel lejano sábado del mes de abril de 1991, ha quedado grabado a fuego en el recuerdo, hasta el día de hoy. Y no había manera de desembarazarse de todo ello, de borrar los recuerdos aciagos de aquellas horas terribles.
Durante más de veinte años ha rememorado todos y cada uno de los acontecimientos que tuvieron lugar aquella mañana en las oscuras aguas del lago. Veinte años de dolor. Veinte años de angustia. Veinte años cobijando en sus entrañas un terrible sentimiento de culpabilidad. Veinte años soportando las murmuraciones de la gente, los comentarios maliciosos del vecindario, las frases de desprecio de quienes lo consideraban, si no culpable, al menos cómplice de aquel bárbaro hecho. Veinte años pensando que podía haber hecho más de lo que hizo por evitar lo que, a día de hoy, él sigue considerando que fue inevitable. Así que ha decidido tomar el toro por los cuernos y volver al lugar donde todo ocurrió.
Siempre ha sido consciente de que, en uno u otro momento, tendría que acabar por enfrentarse a los hechos cara a cara. Sin subterfugios. Sin corazas. De frente. Porque sólo enfrentándonos a los fantasmas que habitan los rincones oscuros de nuestra alma podemos vencerlos y convertirnos en seres auténticamente libres. De lo contrario, esos demonios saldrán indemnes, y camparán a sus anchas dentro de nosotros, y siempre, siempre, siempre, por muchos años que vivamos, serán los dueños absolutos de nuestra voluntad.
Por eso esta mañana él ha regresado al lago. Porque quiere ser libre de una maldita vez. Vivir tranquilo. Levantarse por las mañanas y ser capaz de mirarse al espejo sin sentir un profundo asco por sí mismo. Despojarse de todo ese malestar que lleva dentro, y empezar a vivir otra vez. Va a intentar por todos los medios mitigar tanto dolor. Va a poner toda la carne en el asador para ser feliz. No importa si hay que pagar un alto precio. Intentará no ser más ese hombre desgraciado en el que ha acabado convirtiéndose, asaltado por los recuerdos del pasado que vuelven una y otra vez, girando eternamente como un tío vivo, atormentándolo sin piedad. Porque en el fondo, siempre ha sabido que la culpa de todo lo que pasó en el lago aquel día no fue suya. Sin embargo, no ha tenido la valentía necesaria para enfrentarse al mundo, para hacerles ver a todos los demás que aquel triste día no hizo nada que no hubiese hecho cualquier otro que hubiese estado en sus zapatos. Al fin y al cabo, él no fue sino una tiste marioneta en las manos caprichosas del destino, una herramienta controlada por un actor diabólico dispuesto a cualquier cosa para saciar sus más depravados instintos.
Casi sin planteárselo, sus pasos lo han llevado al sitio exacto donde los dos estaban veinte años atrás. Al llegar, las piernas le han temblado. No le ha quedado más remedio que sentarse en el suelo, sobre la yerba húmeda. De repente se ha puesto a llorar como un niño pequeño. Ha sido un llanto tranquilo, íntimo, nada de gimoteos, nada de lamentos. Simplemente húmedas lágrimas resbalando por las mejillas. Un llanto purificador que lo ha hecho sentirse feliz llorando, como si estuviese expulsando, a través de las saladas lágrimas, algunos de esos demonios eternos que le corroían por dentro. Ha estado así más de una hora. Después, sin pensar lo que hacía, sin saber muy bien cómo ni por qué se ha vuelto a poner en pie y ha gritado su nombre con todas sus fuerzas. Un grito que ha brotado desde lo más profundo de su ser, como la lava ardiente de un volcán en erupción. Un grito que procedía desde el mismísimo corazón del dolor. Un grito largo, salvaje, multiplicado hasta el infinito, distorsionado. Un grito que ha asustado a una bandada de patos que nadaban, ajenos a todo, en el lago y les ha hecho levantar el vuelo. Y entonces, sólo entonces, se ha sentido mucho mejor. Ha sido como deshacer un nudo imposible de quitar. Como resolver un problema matemático de esos que a priori no tienen solución. Como escalar una montaña gigantesca. Un momento de felicidad extrema. Luego ha encaminado sus pasos hacia el coche. Y ha puesto rumbo a la autovía, sintiéndose en paz consigo mismo, por primera vez en veinte años.

viernes, 30 de marzo de 2012

Este amor

"este amor NO es como los demás,

es ditinto, porque es el nuestro".

Morrisey

(del tema de The Smiths, Hand in glove)

miércoles, 28 de marzo de 2012

Huelga general



Otro mundo es posible, pero depende de nuestra lucha. Mañana no curres, ni consumas. No lleves a tus hijos al cole. No entres en el supermercado ni eches gasolina. No gastes dinero, porque al fin y al cabo, el sistema capitalista se sustenta con nuestro dinero y con nuestro esfuerzo. Cualquier gesto, por pequeño que sea, contribuye al éxito de la huelga y de la lucha obrera. Esto no ha hecho más que empezar y aún estamos a tiempo de pararlo. Si esta batalla se pierde, las cosas se van a poner, muy, pero que muy feas (sí, mucho peor de lo que están, porque todo es susceptible de empeorar, y aún hay margen para que todo empeore). Ten amplitud de miras. Piensa en la gente que te rodea: en tus hijos, en tus hermanos y hermanas, en tus colegas. A lo mejor tú tienes un trabajo de puta madre, pero seguro que a tu alrededor hay decenas de ejemplos de personas que lo están pasando muy mal, bien porque no tienen trabajo bien porque tienen un empleo de mierda. Estos son tiempos muy duros y requieren de la solidaridad y la lucha colectiva. Mañana no seas un esquirol. Ten dignidad. Mañana, huelga general.

jueves, 22 de marzo de 2012

Punto final

A veces
(muchas veces, en realidad)
me dan ganas de mandar el mundo
a tomar por culo.

A veces
(muchas veces, en realidad)
soportar a la gente, a mí mismo,
es un auténtico acto de fe.

A veces
(muchas veces, en realidad)
sólo me apetece hundirme en el vacío,
diluirme en la nada más absoluta.

A veces
(muchas veces, en realidad)
la vida se hace jirones
entre las manos.

A veces
(muchas veces, en realidad)
lo único que de verdad me pide el cuerpo
es escribir el punto final.

martes, 20 de marzo de 2012

Políticos: un relato surrealista

A menudo sueños con políticos. Están en campaña electoral. Van por pueblos y ciudades, saludando a la gente. Reparten abrazos a discreción. Sonríen como hienas. Critican en el adversario lo que en ellos son grandes cualidades. Hacen promesas que saben a ciencia cierta que jamás cumplirán. Toman en sus brazos a los niños pequeños y los besan intentando demostrar a la audiencia cuán buenas personas son, rebosantes de los más puros sentimientos. Hablan y hablan sin parar. Y mienten. Constantemente. Cuanto más hablan, más mienten. Hablan de crear puestos de trabajo, de defender el sistema público de pensiones, la escuela pública, la sanidad pública, la cultura. Todo mentira. Una gran mentira. En realidad todo eso se la trae floja. Al final acabarán haciendo todo lo contrario de lo que habían prometido.
También visitan fábricas sin parar: de pan, de coches, de muebles, de ladrillos. Da igual. Lo importante es visitar una fábrica. Para muchos de ellos, esas serán las únicas fábricas que van a pisar en sus putas vidas. Otras veces van a los mercados y allí reparten besos, saludos y propaganda electoral. Papeles que nadie va a leer y que cuestan una pasta gansa. Otras veces los veo hablando en mítines. Palabras huecas, vacías, con las que echan la culpa de todo a los demás: al gobierno anterior o al gobierno que llegará, o al copón bendito. Eso es lo de menos. Cualquier cosa con tal de no admitir sus errores, sus fracasos, sus incompetencias, sus miserias.
A menudo sueño con políticos. Terribles pesadillas. Vienen hacia mí con sus trajes de diseño y sus rostros artificiales a pedirme que los vote, porque si les doy mi voto, si deposito en ellos mi confianza (esta es una frase que se repite una y otra vez en mi sueño), mi vida será mucho mejor de lo que haya imaginado jamás. Se acercan a mí con sus eslóganes artificales, frases hechas que no sgnifican una mierda, y que ha inventado algún cerebrito en un despacho equipado con las más modernas tecnologías. Evidentemente se trata de algún espabilado que no tiene ningún contacto real con la calle, con los problemas de la gente o con el sufrimiento cotidiano de los que tienen que salir a diario a buscarse la vida. No obstante, a ellos, a los políticos, todo esto les da igual. Ellos seguirán acercándose a mí con la intención de embaucarme como si fuera subnormal.
Lo malo de todo esto es que cuando despierto, los políticos siguen allí, sonriendo, pidiendo mi voto, prometiendo y mintiendo. Y no hay forma de escapar de ellos.

domingo, 18 de marzo de 2012

Harry Bosch, Samuel Barber y Frank Morgan

Si te gusta la novela negra seguro que el nombre de Michael Connelly no te resulta ajeno. Y es que Connelly es, hoy por hoy, uno de los más importantes autores de novela negra del mundo. Y el personaje que creó a principios de los años noventa (su primera aparición fue en la novela El eco negro, publicada en 1992), el detective Harry Bosch, es uno de los más destacados personajes de la novela policiaca de la narrativa negra contemporánea. Entre las muchas peculiaridades que tiene el detective de Los Ángeles, por ejemplo, su rarísimo nombre (se llama Hieronymus en honor al pintor holandés del siglo XV, El Bosco) está su gran afición al jazz y sobre todo al saxofón. Y es que Harry Bosch es un apasionado de este instrumento. En las novelas de Connelly, las referencias musicales son abundantísimas: desde Dylan a Springteen, pasando por Tom Waits, Guns and Roses, The Doors, Eric Clapton, Frank Sinatra, Jimi Hendrix, Ravel, Rolling Stones y un larguísimo etcétera. Y es que la música juega un papel muy importante en las novelas de este autor americano.
Pero la música que realmente apasiona a Harry Bosch es el jazz y más concretamente los saxofonistas. Así, a lo largo de las diecisiete novelas protagonizadas por el detective más famoso y testarudo del Departamento de Homicidios de la Policía de Los Ángeles, van pasando diferentes saxofonistas por las páginas de los libros. En ellas encontramos a los mejores saxofonistas de la historia del jazz: John Coltrane, Art Pepper, Bill Evans, Charlie Parker, etc.
Estos días me acabo de leer una de sus primeras novelas, El vuelo del ángel. En esta obra las referencias musicales son escasas. En realidad sólo aparecen dos en toda la novela. La primera es el famosísimo “Adagio para cuerdas” de Samuel Barber, probablemente la obra más importante y popular del compositor estadounidense, que fue compuesta en 1938.
La otra referencia musical es al saxofonista (no podía ser de otra manera) Frank Morgan. Morgan es un caso rarísimo dentro del universo musical del jazz. Nacido en 1933, inició una tempranísima carrera como saxofonista, después de sucumbir al influjo del gran Charlie Parker y el Bebop, grabando un disco en 1955. A los diecisiete años se enganchó al caballo y esta afición lo llevó a diferentes cárceles del país y a mantener la peligrosa y cara adicción durante mucho tiempo. Así que durante tres décadas estuvo fuera de los circuitos comerciales del jazz. A mediados de la década de los ochenta se le presentó la oportunidad de volver a grabar y esta vez no la desaprovechó. Hasta el año de su muerte, acaecida en 2007, Frank Morgan grabó 17 álbumes. Aquí dejo esta maravillosa "Listen to the Dawn" para que disfrutes de la calidad de este magnífico saxofonista y de la belleza qeu sale de su saxo. Y si tienes ocasión de leer cualquier novela de Connelly, no la desaproveches.

viernes, 16 de marzo de 2012

Caducado

He reparado

en mi fecha

de caducidad

y he caido

en la cuenta

de que hace

varias semanas

que caduqué.

jueves, 15 de marzo de 2012

Llagas

Al ponerse por la mañana frente al espejo, descubrió que había una misteriosa llaga en el lado bueno de su corazón.

martes, 13 de marzo de 2012

Robo y huida

Primero

me engatusó

con sus artimañas

Después,

cuando comía

de su mano,

me robó

el corazón.

Por último,

huyó muy lejos,

a un lugar

donde resultase

imposible

seguir

su rastro.

sábado, 10 de marzo de 2012

Zambullirse...

Zambullirse en el poema.

La respiración contenida.

La piel mojada. Los ojos rojos.

El dulce mareo de haber llegado

hasta lo más profundo.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Matilde Landa, una flor en la desolación

De todas las historias de la Guerra Civil y de la interminable posguerra, la de Matilde Landa es una de las más impresionantes y desgarradoras. Y es que esta mujer, a la que el poeta Miguel Hernández dedicó un emocionante poema y más recientemente el grupo de rock Barricada ha dedicado una canción en su disco La tierra está sorda, vivió su militancia política con una coherencia y una dignidad que, aún hoy, cuando ya han transcurrido siete décadas desde aquellos trágicos acontecimientos, nos estremece hasta la médula.
Matilde Landa Vaz había nacido en Badajoz el 24 de junio de 1904, en el seno de una familia pudiente, republicana, laica, librepensadora, en la que se potenciaba la educación y la cultura por encima de cualquier otro aspecto. Su padre, Rubén Landa Coronado, un importante abogado extremeño republicano, y su madre, Jacinta Vaz Toscano, contrajeron matrimonio por lo civil, algo insólito para la época. La pequeña Matilde creció felizmente rodeada de sus tres hermanos, Aída, Rubén y Jacinta, y dedicando la mayor parte de su tiempo a estudiar, a leer y a observar la naturaleza. En este ambiente familiar culto y librepensador empieza a tener contacto con las ideas izquierdistas que más tarde desarrollaría plenamente. En 1923, la joven Matilde se traslada a Madrid para iniciar sus estudios de Ciencias Naturales en la universidad, algo poco común entre las jóvenes de la época, que básicamente se preparaban para casarse y ser amas de casa.
Con la llegada del régimen republicano, Matilde toma plena conciencia de las injusticias sociales, sobre todo las que tienen que ver con las mujeres, y decide trabajar de manera activa para aportar su granito de arena en la construcción de un mundo más justo, más solidario, en el que las desigualdades de clase y de género queden sepultadas para siempre en el olvido. En los primeros meses de 1936, Madrid es una ciudad sumida totalmente en un clima prebélico. En este contexto histórico, Matilde se afilia al PCE, que poco a poco, va ganando simpatizantes, sobre todo muchas mujeres que se sienten atraídas por la fuerza y el magnetismo de una oradora extraordinaria, Dolores Ibárruri, Pasionaria.
Cuando estalla la guerra, Matilde se pone al servicio de su partido y de la República. Durante los tres años que dura el conflicto trabaja como enfermera y como oradora para el Ministerio de Propaganda, recorriendo la España republicana, arengando a los combatientes, dando conferencias para tratar de infundir ánimo en la defenestrada moral de la retaguardia, prestando su ayuda allá donde sea necesaria.
En los meses que siguen al final de la guerra, la ciudad es un hervidero de detenciones, de torturas y de fusilamientos al amanecer. Matilde es detenida el día 4 de abril de 1939 y en días sucesivos es sometida a diferentes interrogatorios, con las consiguientes torturas. El día 26 de septiembre, Matilde es trasladada a la Cárcel de Mujeres de Ventas. Para esta época, Matilde ya es una mujer casada y madre de una hija, Carmen. Pero esto no impide que sea condenada a pena de muerte, castigo que, finalmente, será conmutado por el de 30 años de prisión, algo que no ocurría casi nunca. Y será en el penal de Ventas donde se empiece a fraguar la leyenda de esta mujer. Organiza, junto con otras presas, la “oficina de penadas”, un comité de ayuda a presas condenadas a la pena máxima que, en medio de tanta desolación y dolor, trata de ofrecer una pizca de solidaridad y fraternidad entre las presas republicanas. Pronto se convierte en un pilar fundamental en el que se sustentan las demás mujeres. Las autoridades de la prisión se dan cuenta de la gran influencia que Matilde ejerce entre sus compañeras de prisión y deciden trasladarla a otra cárcel. De esta manera, en 1940, ingresa en la prisión de mujeres de Palma de Mallorca, un penal masificado, donde el hambre, el miedo, las enfermedades de todo tipo y los piojos hacen estragos. Pero nada de esto arredra a Matilde, la única presa en toda la prisión con estudios universitarios, que sigue ayudando como puede a sus compañeras. Desde la cárcel, siempre que tiene ocasión, escribe a su pequeña Carmen, que ha conseguido salir de España y vive junto con sus tíos en México. En una de estas cartas, le pide a la pequeña niña que no se olvide nunca de los niños que han tenido menos suerte que ella. En otra, le dice que en la situación en la que se encuentra, lo que más echa de menos es el campo y poder escuchar música de Beethoven.
La prisión de Palma estaba regentada con mano de hierro por las Hermanas de la Santa Cruz, quienes intentaban por todos los medios que las presas que no habían sido bautizadas se convirtieran al catolicismo. Muy pronto Matilde, que desde pequeña había vivido en un ambiente familiar laico, se convirtió en el principal objetivo de las monjas, siendo sometida a una gran presión, pues si lograban que ella abrazara la fe católica, conseguirían una gran victoria propagandística. Las monjas lo intentaron de todas las maneras posibles, mediante castigos y usando la persuasión, pero nada consiguió doblegar la extraordinaria fuerza interior de Matilde. El bautizo estaba previsto para el día 26 de septiembre de 1942, justo cuando se cumplía el tercer aniversario de su entrada en prisión y a él asistirían el obispo de Palma y el gobernador civil. No obstante, un rato antes de que tuviera lugar semejante atropello, Matilde decidió poner fin a su vida lanzándose al vacío desde una galería de la prisión. Su agonía duró casi una hora, tiempo suficiente para que se le administrara el sacramento del bautismo in artículo mortis. Tras su muerte, en su celda se hallaron algunos libros de poemas, entre ellos uno de Santa Teresa de Jesús.

domingo, 4 de marzo de 2012

Cecilia, inedita y en directo

A todos los que nos gusta Cecilia estamos de enhorabuena. El sello Rama Lama, que dirige José Ramón Pardo, acaba de sacar un doble álbum —en cd y en vinilo—, con un montón de material inédito de la cantautora madrileña. Se titula Cecilia inédita en concierto, y es exactamente eso: tomas en directo de muchas de sus canciones que son publicadas ahora por primera vez. Yo he comprado la versión en vinilo y os puedo asegurar que es estupenda. Confieso que tenía mis dudas sobre el material que podría encontrarme entre los surcos de estos dos álbumes. Pero como digo, es una auténtica maravilla. Llevo varios días a vueltas con el disco y no me canso de escucharlo. Según las notas interiores de Jesús Caramés, responsable de la mejor página web dedicada a la autora de “Un ramito de violetas”, estas canciones estaban durmiendo el sueño de los justos, perdidas en cintas que la familia de Eva tenía guardadas en un trastero. Benditos trasteros y benditas cintas.
Se abre el disco con dos estupendas versiones: del “We shall overcome” del cantautor americano Pete Seeger (al que Springsteen dedicó un disco y una gira enterita) y del “Bridge over troubled water” de sus admirados Simon and Garfunkel, de quien tomó su nombre artístico, Cecilia. Además de estas dos versiones, el disco contiene otras dos: “The boxer”, también del dúo americano, y el archifamoso “Blowing in the wind”, de papá Bob.
No obstante, estas versiones de temas americanos son un pequeño aperitivo. Lo que realmente engrandece a este disco, lo que de verdad vale la pena, lo que convierte estas canciones en un puñado de temas fuera de lo común, es la interpretación en directo de sus propios temas. Cómo suenan de bien canciones como “Dama, dama”, “Doña Estefaldina”, “Mi ciudad”, “Me quedaré soltera”, “Canción de amor”, “Nada de nada”, “Un ramito de violetas” y así hasta completar las 24 canciones en directo, más el middley de seis minutos de “Mi querida España / Fui / Dama, dama”. Y es que las versiones en directo no están tan adornadas como las versiones originales. Se trata de unas versiones arregladas de manera más sencilla, casi desnudas, arropadas tan solo por la guitarra de Francisco Cervera, el bajo de Carlos Viciello, la batería de José Ramón Company, el saxo y el clarinete de Antonio Martí y el piano de Alejandro Monroy, que demás es el responsable de la dirección musical. Esta sencillez instrumental le proporciona a las canciones de Cecilia un toque íntimo que pone la piel de gallina. Se completa el disco con dos tomas en estudio: “Broadway show” (inédita hasta la fecha), una preciosa canción a ritmo de music-hall y “Sevilla”, una versión, en mi opinión, mucho más bonita que la que apareció en el álbum que la cantautora publicó en 1975: Un ramito de violetas. En el disco también podemos encontrar una versión en inglés de “Un millón de sueños”, titulada “A million dreams”, y una versión en directo, apenas un bosquejo, de la primera canción que Cecilia compuso: “Daddy, don´t close the light”, una canción que la compañía de discos se negó a que fuese publicada en su día porque estaba cantada en inglés. Hay que destacar las introducciones que la cantante hace antes de casi cada tema. Son breves comentarios, que sirven para contextualizar cada una de las canciones. En total, 91 minutos y 36 segundos que superan con creces las grabaciones en estudio que ya conocíamos de estos mismos temas.
Parece mentira que algo tan etéreo como unas canciones que fueron compuestas e interpretadas hace cuatro décadas pueda proporcionar tanta felicidad. Pero es que todo lo que tiene que ver con esta artista está revestido de algo que se parece mucho a la magia. Presiento que este disco va a sonar en mi tocadiscos hasta la saciedad.

sábado, 3 de marzo de 2012

México

—Entonces, ve a dormir un poco —dijo Willie aliviado—. Mañana estaremos en México y tal vez el mundo nos parecerá diferente a los dos.

William Riley Burnett

martes, 28 de febrero de 2012

Charles Bukowski: no más héroes

Estos días los lectores de Bukowski estamos de enhorabuena. La editorial Anagrama ha publicado hace apenas unas semanas una nueva obra del viejo indecente. Se titula Ausencia del héroe (toma el título de uno de los relatos que se incluyen en el libro) y se subtitula Relatos y ensayos inéditos (1946-1992) y es, esta vez sí, una obra en prosa. Últimamente se han editado en castellano muchos de sus libros de poesía, sobre todo sus obras póstumas. Tengo que confesar que al principio me acerqué a estas obras (las póstumas, digo) entusiasmado, pero poco a poco mi interés ha ido decayendo, porque me he ido dando cuenta de que esos poemas de madurez, salvo honrosas excepciones, no eran tan potentes, tan claros, tan milagrosos (por decirlo con palabras del propio Buk) como habían sido los poemas de la década de los sesenta y setenta incluidos en obras como Madrigales de la pensión, Guerra todo el tiempo o Los días pasan como caballos salvajes por las colinas.
Sin embargo, desde que me llegaron las primeras noticias de que la editorial de Jorge Herralde preparaba la edición de este libro, el radar se puso en marcha. Así que nada más salir al mercado, me he hecho con un ejemplar y he tratado de leerlo con el interés del lector novel, con los ojos del que se acerca a la obra de Bukowski por primera vez.
Durante toda su vida como escritor, Bukowski fue un gran colaborador de la prensa alternativa americana. Incluso siendo un autor consagrado seguía enviando sus escritos a pequeñas revistas que, las más de las veces, no publicaban más allá de dos o tres números. Eran revistas mimeografiadas publicadas por editores vocacionales, gente que ponía toda la carne en el asador para hacer su propia publicación, y que en gran parte fueron los “culpables” del fenómeno Bukowski. Algunas de esas revistas fueron Matrix, Open City, Harlequin, L. A Free Press (donde tuvo durante algún tiempo la columna “Escritos de un viejo indecente”), Second coming, Nola, etc.
Ausencia del héroe contiene 39 textos en prosa recopilados de estas revistas, por lo que el subtítulo tiene poca razón de ser. Estos relatos y ensayos no eran inéditos, más bien habría que llamarlos perdidos. Y es que la mayoría de estos escritos estaban perdidos en bibliotecas públicas o particulares. Así que David Stephen Calonne, estudioso de la obra del autor americano, se puso manos a la obra y recopiló estos 39 escritos, que conforman Ausencia del héroe. Se trata de un cajón de sastre donde podemos encontrar relatos de ficción (todo lo ficticios que pueden ser los relatos de Bukowski, por supuesto), como “El invasor”, “Cristo con salsa barbacoa” o “La historia del violador”, pero también reseñas literarias (es curiosa la que hace de su propia obra Escritos de un viejo indecente en “Bukowski sobre Bukowski”), prólogos para alguna obra ajena, escritos personales donde da rienda suelta a su pensamiento filosóficopolíticovital, etc.
Si te gusta Bukowski, está claro que te gustará este libro. Porque en las páginas de este libro se puede hallar el rastro del Bukowski más conocido, el mujeriego que se regodeaba en escenas de sexo casi pornográficas, el borracho empedernido, el que detestaba al resto de la humanidad, el lector ácido que ataca sin piedad a otros escritores, el escritor que escribía de noche mientras sonaba en su pequeño transistor algo de Mahler o Bach, el narrador que te arranca una carcajada evidenciando lo imbéciles que llegamos a ser los seres humanos, el gran escritor que mandó a tomar por culo el sueño americano. El genial Bukowski.

jueves, 23 de febrero de 2012

sábado, 18 de febrero de 2012

Enrique Sierra, enamorado de la vida

Anoche murió Enrique Sierra, el que fuera guitarrista de Radio Futura y uno de los tres componentes, junto a Luis y Santiago Auserón, que convirtieron al grupo en la banda más importante (en la mejor banda, ¡qué carajo!) que ha dado el rock español. Enrique era un guitarrista autodidacta, un músico apasionado e intenso, con una manera de tocar muy personal, con un estilo que era marca de la casa. Había empezado su carrera como guitarra solista de aquel proyecto embrionario que fueron los Kaka de Luxe, con Alaska, Fernando Márquez el Zurdo, Nacho Canut y Carlos Berlanga. Y aunque después de Radio Futura hubo otros proyectos, como Enrique Sierra y los Ventiladores y Klub, donde lo acompañaban Pilar Román y el propio Luis Auserón, su banda fue y será eternamente Radio Futura.
Enrique nació en Madrid en 1957, en el barrio de Chamberí, aunque con cinco años su familia se trasladó a Moratalaz. Era el mayor de cuatro hermanos y desde muy pequeño fue un melómano empedernido. Según contaba el propio Enrique, se hizo músico después de enamorarse perdidamente del “(I can’t get no) Satisfaction” de los Rolling Stones, tema que escuchó por primera vez en la máquina de discos de un bar de su barrio, con apenas trece años. Tal fue el cuelgue con el tema de Jagger y Richards que pasó toda una tarde poniéndolo una y otra vez en la dichosa maquinita.
Entre canciones de los Stones, de los Kinks, de la Credence, va pasando la adolescencia y día a día, va haciéndose mejor guitarrista. A los diecinueve años, conoce al Zurdo y a una jovencísima Olvido, que lo invitan a formar parte de grupo que estaban montando: Kaka de Luxe. Enrique se hace cargo de la guitarra porque en realidad es el único de cuantos andan por el local de ensayo del Ateneo de Prosperidad que domina un instrumento. Además posee una imagen especial, que lo convierte en una personalidad atractiva, sobre todo encima del escenario.
Pero Kaka de Luxe era un proyecto condenado a desparecer casi desde antes de empezar. Toda esa pasión, toda esa locura creativa de los veinte años, no podían ser algo duradero. Antes de separarse graban unas maquetas que luego se convertirían en el mítico disco Las canciones malditas, que contenía dos canciones compuesta exclusivamente por Enrique Sierra: “Pondré mil voltios en tu lengua” y “Música para embrollar (Huye de mí”).
Tras la disolución de Kaka de Luxe, Enrique sigue tocando, aprendiendo, mejorando. Un día se encuentra por Madrid con un colega que le habla de un tipo llamado Herminio Molero que está tratando de reclutar gente para formar un grupo: Radio Futura. Enrique entra en el grupo como guitarrista, y allí coincide con los hermanos Auserón: Luis y Santiago. Pronto graban Música moderna, el primer lp de Radio Futura, con el que los hermanos Auserón y Enrique no se muestran muy satisfechos. Ellos tienen en mente crear algo parecido a lo que en Nueva York están haciendo los Talking Heads, un grupo con influencias del punk y del rock de los años sesenta pero también de la literatura más vanguardista, de la ciencia ficción y del pop art. Se reestructura la banda y empiezan a trabajar duro en el local de ensayo, buscando una estética propia.
Todos conocemos lo que vino después: unos cuantos discos míticos: La ley del mar / La ley del desierto, De un país en llamas, La canción de Juan Perro, Veneno en la piel o Tierra para bailar; algunas de las canciones más brillantes de la historia de la música española: “La estatua del jardín botánico”, “Escuela de calor”, “Rompeolas”, “Semilla negra”, “El tonto Simón”, “No tocarte”, “La vida en la frontera”, “Han caído los dos”, “37 grados”, “El canto del gallo”, “La negra flor”, “Veneno en la piel”, “El amigo desconocido” o “Corazón de tiza”. La lista es extensa, porque en realidad los Radio Futura no hicieron ni una sola canción mala. Y unos conciertos donde los miembros del grupo daban lo mejor de sí mismos.
Durante mucho tiempo la imagen de Enrique fue deslumbrante. Verlo en La edad de oro, en Tocata o en La bola de cristal, un sábado por la mañana, con los peinados más marcianos de la época, fumando un puro mientras tocaba el riff de "Escuela de calor” es algo que no se olvida con facilidad, sobre todo si tienes 15 años y te fascina el rocanrol.
Enrique Sierra sufría una enfermedad renal hereditaria que pendía sobre él como una espada de Damocles. Siempre había sido muy consciente de que sus problemas con los riñones acabarían con él de la misma manera en que habían acabado con la vida de su madre. Sin embargo, Enrique nunca tuvo miedo a llevar una vida plena, a vivir cada día como si fuera el último, a desarrollarse musical, personal, vitalmente con una intensidad arrolladora.
Descanse en paz.

viernes, 17 de febrero de 2012

Ariel Rot: Rocanrol de alto voltaje

El gran Ariel Rot lleva unos meses rodando por todo el estado español su magistral colección de canciones. La gira se llama "Solo" porque así es, precisamente, como el genial guitarrista, cantante, compositor y productor hispano-argentino se sube al escenario. Rodeado de guitarras eléctricas, acústicas, pianos y amplificadores va desgranando, una a una, algunas de las canciones más gloriosas del rock cantado en castellano. La revista digital Efeeme acaba de editar un documental sobre la gira. Así lo presentaban en su web:

Ariel Rot. Solo (el documental)”, técnicamente perfecto pese a su brevedad, nos muestra a Ariel Rot camino del concierto, a la llegada al hotel, en la prueba de sonido, participando en su sección semanal en “La Ventana” (el programa radiofónico de Gemma Nierga), en el backstage del concierto y, cómo no, sobre las tablas, tocando en directo.

El tipo de las canciones anfetamínicas de Tequila, el que acompañó a Calamaro en la aventura sublime de Los Rodríguez, el que ha compuesto canciones memorables en solitario. Señoras y señores, ladies and glentlemen, con todos ustedes, Ariel Rot, el documental.

jueves, 16 de febrero de 2012

Un puñado de discos para combatir los rigores invernales

You are the Quarry, de Morrisey
Release, de Pet Shop Boys
True Stories, de Talking Heads
Jack O’Diamonds, de John Lee Hooker
Singles, The UA Years, de Dr. Feelgood
Amar la trama, de Jorge Drexler
Paris Texas, de Ry Cooder
Cómo hacer crack, de Nacho Vegas
The best of Venice Beach Tapes, de Ted Hawkins
El aire que te rodea, de Martirio y José María Vitier
The very best of, de Prince
Hits Collection, de Dusty Springfield
Sleep with angels, de Neil Young
Dos años luz y cuarto, de Víctor Coyote
La vida es extraña y rara, de Fernando Alfaro
Bad as me, de Tom Waits
Cecilia inédita, en directo, de Cecilia
Material defectuoso, de Extremoduro
Plata, de Pablo Guerrero

martes, 14 de febrero de 2012

Amor

Tras la bomba atómica

y la silla eléctrica,

el amor es el peor invento

de la historia de la humanidad.

El amor es algo malsano,

dañino, barroco, cancerígeno,

estéril, pernicioso,

infinitamente sobrevalorado.

El amor nos atrofia los sentidos.

Nos hace ver hermosura

donde sólo hay fealdad,

vuelve interesante lo banal,

y bondadoso lo malvado.

El amor nos convierte en autómatas,

imbéciles sin remedio,

seres sin voluntad que actúan,

las más de las veces,

sin pensar, sin temor,

sin detenerse a medir

las consecuencias de sus actos.

El amor distorsiona la realidad,

hace que veamos la vida desenfocada,

y al final siempre es una gran estafa.

El amor nos vuelve vulnerables,

Cuando nos enamoramos

bajamos la guardia

y descuidamos las defensas.

¡Cuántas tonterías se comenten

en nombre del amor!

Todo eso por no hablar

de la mala literatura, en general,

y la mala poesía, en particular,

que se escribe en nombre del amor.

¿Y qué decir de las canciones de amor?

Deberían de estar prohibidas

por las leyes internacionales.

El amor es una catástrofe,

cantaban los Pet Shops Boys,

y no queda más remedio que admitir

que sí, que estaban en lo cierto,

que el amor es una catástrofe

de consecuencias impredecibles.

Todo lo que se diga es poco.

El amor es una mierda.

lunes, 13 de febrero de 2012

Iñaki Urdangarín, presuntamente

No sé si lo que ha saltado a los medios de comunicación en las últimas semanas a propósito del marido de la infanta Cristina, el ex jugador de balonmano Iñaki Urdangarín, será o no será cierto. Como no lo conozco personalmente no estoy capacitado para decir si su ambición es tal, si sus ansias de dinero llegan a tal extremo como para llevar a cabo todas esas fechorías de las que hablan los periódicos y los telediarios. No sé si el hombre en cuestión es tan tonto como para comprometer una vida segura, cómoda, sin altibajos, en la que todas las necesidades económicas están cubiertas. Como digo, no sé si todo esto será verdad o no. Tengo mi opinión al respecto, pero me la voy a guardar, por lo que pueda pasar.
Lo que sí tengo muy claro es que toda esta movida del Urdangarín, del Instituto Noos, de las rapiñas de las Islas Baleares con Jaume Matas y sus colegas y de los mil quinientos trapicheos que, día a día, gota a gota, verso a verso, como escribió Machado, van viendo la luz, quedará en nada. Aquí siempre queda todo en nada. Ya lo hemos visto miles de veces. La justicia no actúa (no sé si por incapacidad o por cobardía o sencillamente porque las cosas han sido siempre así y así es como van a seguir siendo) contra alguien que ostente ciertas dosis de poder. Banqueros de España, políticos de España, yernazos de España: podéis estar tranquilos, podéis delinquir a vuestro libre albedrío. Nunca os pasará nada. Jamás tendréis que rendir cuentas. Nunca pisaréis una celda. No tenéis que preocuparos por si el rancho del trullo es pura bazofia o por si se os cae el jabón al suelo en las duchas colectivas.
Lo que para cualquier persona normal supondría una condena ejemplarizante, para este tipo de gente no significa absolutamente nada. Siempre salen indemnes. Y siempre será así. El ejemplo más reciente lo tenemos en Valencia. Todos hemos tenido oportunidad de escuchar las conversaciones telefónicas de Ricardo Costa y de Francisco Camps con los cabecillas de la trama Gurtel. Y sin embargo, ambos se van de rositas, porque un jurado popular los ha declarado "no culpables". Caca de la vaca.
La justica es arbitraria y artificial. Como el lenguaje. Y además muy, muy subjetiva. No debería serlo, pero lo es. Y el que no lo sepa es que no se entera de nada. Además, si eres uno de estos tipos poderosos, ricos, con influencia, y por un casual se te declara culpable, tampoco pasa nada. Cuando las aguas empiecen a bajar de nuevo tranquilas, vendrá el gobierno de turno y te indultará. No importa qué partido esté en el gobierno: PSOE o PP. Si eres poderoso, serás indultado igualmente. También lo hemos visto hace unos meses con el banquero Alfredo Sáenz. Es así de simple. La justicia, las cárceles, las condenas, no se inventaron para los poderosos. Se inventaron para los pobres desgraciados.
Regreso a mi tesis inicial: Iñaki Urdangarín no tiene nada que temer. Saldrá libre de todo esto. Ya se encargará de que eso sea así quien se tenga que encargar. Se irá tan tranquilamente, sonriendo con una gran sonrisa profidén y seguirá adelante con su magnífica vida de lujos, de yates y palacetes. Y encima habrá que pedirle perdón. Tiempo al tiempo.

sábado, 11 de febrero de 2012

Reconstrucción

Ha llegado

el momento


de preparar


los materiales,


de buscar


las herramientas,


de diseñar


los planos,


de planificar


cada detalle,


por pequeño


que parezca.



No dejaré pasar


un solo día.



He de ponerme


manos a la obra


sin perder


más tiempo.



Ya ha llegado


la hora.



Tengo que empezar


a reconstruirme


por dentro.

jueves, 9 de febrero de 2012

Autobiografía (XX)

Yo soy


un incendio frío, amargo

una enfermedad imprevista

un chaparrón roto

un poema

a punto de ocurrir

un cristal olvidado

una mañana oscura

un latido de otoño

desfigurado por el viento

un café perezoso

una catástrofe

a destiempo

miércoles, 8 de febrero de 2012

Autobiografía (XIX)

Yo soy


un incendio perezoso

una enfermedad oscura

un chaparrón imprevisto

un poema olvidado

un cristal roto

una mañana de otoño

desfigurada por el viento

un latido a destiempo

un café frío, amargo

una catástrofe

a punto de ocurrir.

martes, 7 de febrero de 2012

Democracia

el poder

de elegir


entre




dios o el diablo


colacao o nesquik

el premio planeta o el premio nadal

ataúd o incineración


cocacola o pepsi


el país o el mundo


guisqui o ron


pp o psoe


café solo o café con leche


estar al sol o estar a la sombra


real madrid o f. c. barcelona


banco de santander o bbva


antena3 o telecinco


peugot o renault


y poco más




en eso


han convertido


estos cabronazos


la democracia.


(De la serie Diccionario básico de la lengua castellana. 2. 0)

lunes, 6 de febrero de 2012

John Fante: oro en el basurero (V)

Un escritor muerto de hambre en la ciudad de los sueños rotos

La tercera entrega de la saga protagonizada por Arturo Bandini, Pregúntale al polvo, fue publicada en 1939. Curiosamente, ese año se publicaron en los Estados Unidos cuatro importantes novelas que hacían añicos el sueño americano: El día de la langosta, de Nathanael West, Las uvas de la ira, de John Steinbeck, El sueño eterno, de Raymond Chandler y, por supuesto, Pregúntale al polvo, de John Fante.
En Pregúntale al polvo, la influencia de Hambre, la novela que había publicado Knut Hamsun en 1890, es más que evidente, como luego lo sería también en Factótum, la novela que Charles Bukowski publicó en 1975 . El propio Arturo Bandini reconocía al final de Sueños de Bunker Hill que la novela de Hamsum suponía para él un auténtico tesoro, que lo acompañaba siempre, desde el día en que la robó de la biblioteca de Boulder. “La había leído tantas veces que podía recitarla de memoria”, se vanagloriaba Bandini.
Pregúntale al polvo comienza justo en el mismo punto donde termina “Ave María” el último relato de Dago Red: un aprendiz de escritor malgasta los mejores años de su juventud sentado en una habitación barata de un hotelucho de la ciudad de Los Ángeles, preguntándose cómo conseguirá el dinero necesario para pagar la pensión, para comer algo, para poder seguir adelante. Ese escritor no es otro que Arturo Bandini, ahora ya un hombre adulto de veinte años, que trata de abrirse camino como escritor y al mismo tiempo inicia una relación de amor/odio con una joven mexicana llamada Camila Pérez, relación que está a punto de acabar con la salud mental de la chica.
Pregúntale al polvo es una novela sobre la ciudad de Los Ángeles, una obra que retrata perfectamente sus calles, sus bares, sus espectáculos de striptease, sus tranvías, sus mujeres y hombres, e incluso sus terremotos. Bajo la pátina de fracaso y desengaño, de desilusión y racismo que transpira por las páginas de esta novela, se alza un canto a la gran urbe, un gran poema en prosa al paraíso californiano. En las primeras páginas del libro, Bandini expresa en este párrafo magistral su amor por la ciudad que, a un tiempo, lo aniquila y le da la vida:

¡Dame algo tuyo, Los Ángeles! Ven a mí tal y como yo voy hacia ti, con los pies en tus calles, ciudad hermosa a la que tanto amo, flor triste enterrada en la arena, preciosa ciudad.

domingo, 5 de febrero de 2012

El principio del fin

El otro día Jordi Évole entrevistó para el programa que dirige y presenta en la Sexta los domingos por la noche, Salvados, a uno de los pocos intelectuales que merecen la pena de nuestro país: el maravilloso José Luis Sampedro.
José Luis Sampedro (Barcelona, 1 de febrero de 1917) es economista, humanista y escritor, autor de algunas obras imprescindibles tanto en el ámbito del pensamiento y la economía como de la novelística. Así cabe destacar obras como El mercado y la globalización o Sobre política, mercado y connivencia, entre las primeras, y La sonrisa etrusca o El amante lesbiano, entre sus principales novelas.
A sus noventa y cinco años, el profesor Sampedro, a pesar de todos los achaques de los que se quejó con tan buen sentido del humor en el programa (la falta de vista, la pérdida de oído, la dentadura postiza, etc.) sigue teniendo un cerebro completamente privilegiado. A José Luis Sampedro le gusta definirse como un pensador de izquierdas, republicano, radicalmente independiente, humanista, y solidario. Para él existe una palabra completamente indisoluble de la condición humana. Esa palabra no es otra que dignidad. Quienes conozcan sus obras, quienes hayan leído sus artículos, o hayan visto o leído alguna de las múltiples entrevistas que se le hacen en prensa y/o televisión, sabrán que defiende sobre todas las cosas, la dignidad humana. Dignidad para vivir, dignidad para soñar, dignidad para desear, dignidad para compartir, dignidad para elegir. En definitiva, dignidad para ser y estar aquí y ahora.
La entrevista versaba, a grandes rasgos, sobre temas económicos, y en particular se habló mucho de dinero. A lo largo de poco menos de un cuarto de hora, Sampedro fue dejando muestras de su sabiduría, encadenando una perla tras otra: “Esta sociedad tiene el dinero como referente básico y, como dijo Marx en su día, este sistema capitalista, lo convierte todo en mercancía. (…) El dinero ha pasado de ser un instrumento de cambio útil y hasta indispensable, a un referente absoluto y total.” O esta otra: “El capitalismo es el abuso del poder por el capital.” O esta: “Una vez satisfecho ese nivel puramente animal, basta ya muy poco. La austeridad es muy triste cuando nos la imponen, pero no cuesta ningún trabajo cuando se tiene.” O la que parece ser la máxima que gobierna hoy el continente europeo: “Gobernar a base de miedo es muy eficaz. (…)El miedo hace que no se reaccione. El miedo hace que no se siga adelante.”
En mi opinión, hubo un par de momentos estelares: “(A los poderosos) hay que quitarles el poder”, dijo el pensador catalán. Y después, lo que para mí fue lo más importante de toda la entrevista: Sampedro afirmó rotundamente que estamos en el principio del fin del capitalismo. No le tembló el pulso al afirmar lo siguiente: “El capitalismo está hundido ya.” Y fue un poco más allá: “El capitalismo está agotado. Fue fantástico cuando empezó a crearse hacia el s. XV (…) pero se creó para una situación del mundo que hoy ha cambiado. Y ahora ya no funciona.” Ante la pregunta del presentador sobre qué sistema pensaba él que lo iba a sustituir, Sampedro admitió con rotundidad que no lo sabía. “Tengo mis ideas al respecto, pero no tengo seguridad.” “Por lo pronto, seguimos funcionando con instituciones atrasadas: política, religión y economía están funcionando con técnicas y pautas anticuadas que corresponde a la época de la fundación del capitalismo y su desarrollo, pero no para esta época.”
Completamente de acuerdo con una de las mentes más preclaras de estos convulsos tiempos que nos han tocado en suerte.

viernes, 3 de febrero de 2012

La película del PP

Me resulta

tan predecible

esta película,

tan pésimo

su director,

tan grotescos

sus protagonistas,

tan artificial

su decorado,

tan predecible

su guión,

tan estática

su fotografía,

tan aburrida

su banda sonora,

tan falsos

sus efectos especiales,

tan conservador

su vestuario,

tan poco imaginativo

su maquillaje,

tan lento e incoherente

su montaje,

que ya intuyo

cómo va a acabar

todo este tinglado

y te aseguro

que no merece

la pena

quedarse

hasta el final

para leer

los títulos

de crédito.

miércoles, 1 de febrero de 2012

La experiencia

La experiencia suele ser una sucesión de disgustos, fracasos y sinsabores que amargan más de lo que enseñan.

Eduardo Mendoza

viernes, 27 de enero de 2012

Ningún infierno como Auschwitz-Birkenau

Cuando el día 27 de enero de 1945, tras media década de guerra, con unos cuantos millones de personas muertas, otros cuantos millones de desplazados, y el continente europeo sumido en la barbarie, el hambre, la miseria y el dolor, un destacamento de soldados soviéticos lograron atravesar las compuertas de Auschwitz-Birkenau, no eran capaces de dar crédito a lo que sus ojos, aquellos ojos acostumbrados a todo, aquellos ojos que habían visto las imágenes más dantescas que se puedan imaginar, tenían antes ellos. Aquel era, sin duda alguna, uno de los lugares más siniestros de cuantos haya ideado la mente humana. Y es que no se puede olvidar jamás que en Auschwitz-Birkenau, la locura humana alcanzó las más altas cimas imaginadas.

En estas tierras situadas en el corazón de Europa, el régimen nazi de Adolf Hitler, levantó lo que podríamos denominar una industria de la muerte, pues eso, y no otra cosa, era Auschwitz-Birkenau. Dirigido en última instancia por Heinrich Himmler, por allí pasaron varios miles de personas, sobre todo judíos, pero también eslavos, y prisioneros de guerra de otras nacionalidades, entre ellos algunos republicanos españoles. Nadie es capaz de dar una cifra exacta, a pesar de que los responsables del luger, fueron metódicos y sistemáticos a la hora de registrar todas y cada una de las muertes que tuvieron lugar en los tres campos de concentración que formaban el complejo que ha pasado a la historia como Auschwitz. Lo que sí parece claro es que entre un millón y medio y dos millones y medio de seres humanos murieron aquí, la mayoría de ellos gaseados en las cámaras de gas y después quemados en los hornos crematorios. Pero también muchos apaleados, electrificados, de hambre, etc. Porque en los campos de concentración nazis se mató tanto y de tantas maneras que es imposible enumerarlas todas. Además de por las cámaras de gas, por los hornos crematorios, por los apaleamientos, por las torturas sistemáticas, etc., Auschwitz es tristemente célebre por los experimentos del médico Josef Mengele. El terrible médico nazi se dedicó durante varios años a poner en práctica sus bárbaros experimentos médicos con seres humanos, sobre todo con mujeres (los relativos a la esterilización) y con parejas de gemelos (los relacionados con genética), con la idea de crear una súper raza de seres arios. Por este campo de concentración pasaron personas que luego han sido relevantes figuras de la política, de la literatura o de la música. Entre los más importantes podemos nombrar a la joven holandesa Ana Frank, que moriría poco antes de que el campo fuera liberado, o el escritor italiano Primo Levi, autor de la Trilogía de Auschwitz, donde en tres libros de lectura obligada para cualquier persona con un mínimo de sensibilidad, narra con todo lujo de detalles cómo era la vida cotidiana en el luger y lo poco que valía el ser humano. 

Aquel 27 de enero de hace sesenta y siete años, el Ejército Rojo liberó a unos siete mil prisioneros que se hallaban aún en las instalaciones del campo de concentración. La mayoría de estas personas se encontraba famélicos y su estado de salud era tan terrible que no tuvieron ni siquiera fuerzas para celebrar lo que tanto tiempo llevaban esperando: poder ser liberados. Sirvan estas palabras como homenaje a todas las mujeres y todos los hombres que perdieron la vida por culpa de la sinrazón del fascismo, del nazismo, del franquismo. Ojalá que sus verdugos, tanto los responsables directos como los que miraron para otro lado, se pudran eternamente en el infierno. Aunque dudo que exista un infierno más terrible que Auschwitz.

 

 


martes, 24 de enero de 2012

Donde yo no te esperaba

He escuchado una canción de Leonard Cohen.

Te he encontrado en ella.

Entre sus versos sonámbulos y tristes.

Allí estabas tú.

Donde yo no te esperaba.

domingo, 22 de enero de 2012

¿De qué hablamos cuando hablamos de Fraga?

Como ya sabéis, Manuel Fraga Iribarne ha muerto. Tenía ochenta y nueve años de edad y toda una vida dedicada a la política. Si alguien que no tuviera ni la más remota idea de quién ha sido este hombre en la historia más reciente de este país, se parara a leer los obituarios que la mayoría de la prensa española ha publicado estos días, a ver los reportajes que han pasado en los diferentes telediarios o a escuchar las programas de radio más o menos afines a la ideología del fallecido, la imagen que esa persona obtendría de él, sería, en mi opinión, cuando menos, parcial.
Numerosos han sido los elogios hacia la figura de Fraga tanto desde el PP (se entiende) como del PSOE (se entiende, pero un poco menos), y sobre todo por parte de la prensa más conservadora de este país: “padre de la Constitución”, han dicho algunos; “Defensor a ultranza de la democracia”, lo han llamado otros; e incluso hay quien se ha atrevido a calificarlo como un “trabajador incansable en pos de la libertad”. En fin, vivir para ver.
Sin embargo, no podemos ni queremos olvidar que Manuel Fraga fue durante siete años de su vida Ministro de Información y Turismo (que no era otra cosa que el encargado de dirigir la propaganda del gobierno de Franco). Ahí es nada. El tipo encargado de hacer la cirugía plástica a un régimen político completamente impresentable para que pareciera un poco menos abominable de lo que era. Esto, en la práctica, quiere decir que Fraga participó, apoyó, alentó, estuvo de acuerdo con las decisiones que salieron durante siete largos años de aquellos consejos de ministros presididos por uno de los dictadores más sanguinarios que ha dado el siglo XX. Y no podemos olvidar que algunas de las decisiones tomadas en aquellos cónclaves ministeriales tuvieron que ver con la muerte de seres humanos, con ejecuciones sumarísimas, y con otras muchas barbaridades cometidas contra los más elementales derechos humanos. Fraga Iribarne fue durante toda su vida un feroz anticomunista, antisindicalista, antifeminista, antitodo lo que tuviera que ver, siquiera remotamente, con la libertad y con la democracia. Impresentables fueron sus argumentos defendiendo al régimen franquista por el fusilamiento del militante comunista Julián Grimau e impresentables fueron sus palabras ensalzando a Franco tras su muerte.
Pero aún hay más. En el año 1976, con Franco bajo tierra, Fraga Iribarne ostentó el cargo de Ministro de Gobernación en el gobierno de Arias Navarro (otro fascista que tal bailaba). Como tal, fue el máximo responsable político de la muerte de cinco trabajadores vascos y de más de un centenar de heridos en Vitoria-Gasteiz el día 3 de marzo. Y así podríamos seguir con otras muchas hazañas de tan ínclito hombre.
Hablar de Fraga Iribarne no es sólo hablar de Constitución y del Partido Popular, como nos quieren hacer ver algunos. Hablar de este hombre es, también, hablar de camisas azules, de saludos fascistas, de mujeres rapadas y aceite de ricino, de censura informativa, de miedo y represión, de silencios impuestos, de paseos en la madrugada, de cadáveres junto a las tapias de los cementerios, de exilio y dolor, de banderas victoriosas y ademanes impasibles, de dieciochos de julio y unos de abril, de impunidad nacionalcatólica, de censura y manipulación informativa, de NO-DO y autoritarismo, de dictadura y dictadores.
Ya sabemos que cuando una personalidad de este tipo fallece, todo son parabienes y alabanzas. Además, cuando son ancianos, esta clase de hombres ya no parecen tan fieros (nos acordamos ahora de un envejecido Pinochet intentando esquivar a la justicia o del mismo Franco poco antes de morir) pero dentro de ellos sigue palpitando con la misma intensidad, o tal vez con más fuerza si cabe, la mala leche que han demostrado durante toda su vida. Sería una falta de respeto absoluta hacia la memoria de todas las personas que sufrieron en sus carnes las aberraciones del régimen franquista no dejar bien claro que Fraga fue uno más de ellos: uno de los asesinos de razones y de vidas.

jueves, 19 de enero de 2012

lunes, 16 de enero de 2012

Requiere...

Requiere más coraje la alegría que la pena. A la pena, al fin y al cabo, estamos acostumbrados.

Eduardo Galeano