Me resulta
tan predecible
esta película,
tan pésimo
su director,
tan grotescos
sus protagonistas,
tan artificial
su decorado,
tan predecible
su guión,
tan estática
su fotografía,
tan aburrida
su banda sonora,
tan falsos
sus efectos especiales,
tan conservador
su vestuario,
tan poco imaginativo
su maquillaje,
tan lento e incoherente
su montaje,
que ya intuyo
cómo va a acabar
todo este tinglado
y te aseguro
que no merece
la pena
quedarse
hasta el final
para leer
los títulos
de crédito.
Con La rubia del bar, sigue el rescate de la obra de Raúl Núñez
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Desde “Intermitente”, la línea editorial de Efe Eme dedicada a libros no
musicales, continuamos recuperando la obra de Raúl Núñez. Ahora es el turno
de *...
Hace 12 horas
¡Chapeau!
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