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jueves, 18 de abril de 2019

La educación en Portugal

Leo en "El País" una entrevista con TIAGO BRANDÃO RODRIGUES, MINISTRO DE EDUCACIÓN PORTUGUÉS y no me queda más remedio que morirme de envidia. En Portugal el gobierno socialista apoyado por comunistas y ecologistas, ha consegiido en un tiempo récord convertir la educación portuguesa en un referente mundial educativo, con medidas que son fáciles de aplicar y que se podrían poner en marcha aquí YA.

Dice el artículo:

"La prensa internacional describe hoy a Portugal como la “estrella emergente en educación” por sus avances en el Informe PISA. Al cambio de siglo, se situaban en la cola y en el último logró 501 puntos en Ciencias (493 los escolares españoles), 498 en Lectura (496) y 492 en Matemáticas (486). Y el país destaca también en la autonomía de los centros, la innovación pedagógica, la gratuidad de los libros de texto o la intensa formación del profesorado."

Una de las medidas estrella tiene que ver con los cnetros concertados. Señala el periodista al respecto:

P. Las subvenciones para los centros concertados llevan camino de desaparecer en su país.

Y contesta el Ministro:

"R. Había 79 colegios concertados que consumían 140 millones al año y la ley dice que deben de existir donde la escuela pública no cumple su función. Hemos quitado la subvención para el próximo curso a 49 de ellos y gastaremos 45 millones. En Santa María de Feira, a 30 kilómetros de Oporto, había un centro privado que recibía casi seis millones de euros y al lado cuatro escuelas públicas casi desiertas. No tenemos un afán excluyente, solo cumplimos con la ley."

Que tomen nota los políticos españoles, Pero que la tomen ya, no dentro de 25 años. Porfa, porfa, porfa.

domingo, 10 de febrero de 2019

La venezuelización de España



Hoy hemos asistido al primer acto de la venezuelización de España. La han puesto en marcha los trillizos naziliberales: Albertito, Pablito y el del caballo (no digo su nombre porque ya lo dijo Mamadou en su genial vídeo: nombrarlo acarrea siete años de mala suerte). El plan consiste en sacar al facherío a la calle a decir que el gobierno no es legítimo, que el presidente es un felón (son carcas hasta para el uso del lenguaje), a pedir la abolición del aborto, y la reposición en TVE de la filmografía completa de Mariano Ozores. Todo aderezado con mogollón de banderas made in China hechas de plástico barato. En breve se referirán a él como “dictador”, como hicieron en Venezuela los colegas fachas de estos fachas con Nicolás Maduro, y si Sánchez aguanta mucho, pedirán que intervenga el ejército, la guardia civil, la policía nacional y hasta protección civil. Después vendrá lo de la ayuda humanitaria. Se repartirá básicamente en el barrio de Salamanca. Será caviar y burbon de Kentucky. En las 3000 viviendas el menú será distinto: mortadela y vino peleón. Al final uno de los trillizos naziliberales, está aún por determinar quién de ellos será, se autoproclamará Presidente del Gobierno. A Sánchez no le hará ni puta gracia. Y tratará de defender su legitimidad con uñas y dientes. Pero ya será demasiado tarde porque Donald Trump, junto con los gobiernos de Argentina, Colombia, Canadá, Alemania, Francia, y otros mamporreros del imperio yanqui, habrán invadido España y habrán llevado a Sánchez, a Carmen Calvo, a Grande Marlaska, a Borrel (sí, también a él, aunque gritará con todas sus fuerzas mientras le ponen los grilletes, que él no es culpable, que él se llevó el salivazo de Rufián) a Guantánamo, con el mono naranja incluido y los torturarán obligándoles a oír sin parar, las treinta horas del día (en Guantánamo los días tienen treinta horas) los discos de Alejandro Sánz, Juanes, Miguel Bosé, y los vídeos de Boris Izaguirre. En Venezuela tienen petróleo, pero aquí tenemos algo mucho más importante y estratégico: gin tonics baratos. Que no se os olvide.

viernes, 1 de junio de 2018

El legado de Rajoy


Cuando se ha despedido en el Congreso ha dicho que estaba orgulloso porque se iba dejando una España mejor que la que había cuando él llegó a la presidencia del gobierno, pero eso no es más que una mentira, una más de los millones de mentiras que han contado durante estos 6 años.
Lo que dejan tras de sí Rajoy y el PP es mucho dolor, muchas familias destrozadas, gente que lo ha pasado y lo sigue pasando muy mal, trabajadores que, a pesar de tener empleo, son pobres, una educación pública que está hecha una puta mierda, una universidad caótica, mafiosa, mercantilista y pensada para los ricos, una sanidad recortada hasta límites insospechados, una sociedad en estado de shock, una democracia destrozada, más cercana a un estado policial y dictatorial que a lo que se entiende por estado de derecho en el mundo occidental. La libertad de expresión está amenazada de muerte por culpa de su Ley Mordaza, la televisión pública da pena, asco y vergüenza, la corrupción campa a sus anchas, la manipulación está en todos los estamentos públicos, etc., etc.
Lo único que ha hecho bueno Rajoy y el PP en estos años ha sido en favor de los ricos, a los que ha tratado muy bien, rescatando a los bancos y a las autopistas, ofreciendo una gran amnistía fiscal a los ladrones de guante blanco, aumentando los beneficios de las compañías eléctricas, etc., etc.
Resumiendo, el legado de Rajoy es una puta mierda. Salvo que te llames Florentino Pérez, por ejemplo.

martes, 7 de noviembre de 2017

Políticos en el trullo

Si yo fuera un político profesional (gracias al cielo no lo soy) y alguna vez en mi vida me viera en la tesitura de ir a la cárcel, preferiría mil millones de veces hacerlo por haber intentado un conato secesionista (si ese fuese el caso, entraría en la cárcel con la cabeza bien alta) que por otras razones tales como:
  1. Haber creado una banda terrorista, haber secuestrado y torturado a Segundo Marey, haberse quedado con un pellizquito de los fondos reservados, como hicieron en su momento el Ministro de Interior socialista José Barrionuevo y su mano derecha Rafael Vera.
  2. Haber malversado, cometido cohecho, fraude fiscal y estafa a tutiplén, como fue el caso del ínclito Director de la Guardia Civil, el socialista de toda la vida Luis Roldán.
  3. Haber cometido prevaricación, cohecho, malversación de caudales, apropiación indebida, falsedad documental, tráfico de influencias, blanqueo de capitales, delito fiscal y delito electoral, como fue el caso del que fuera Ministro de Medioambiente, Presidente de las Islas Baleares y amigo íntimo de Iñaki Urdangarín, Jaume Matas.
  4. Haber cometido un delito de malversación y otro de prevaricación, como fue el caso del ultraderechista Juan Hormaechea (ah, me acuerdo de que este pajarito no fue a la jaula, porque recibió un indulto total del Consejo de Ministros, que por aquel entonces presidía, tachín, tachán, Felipe González Márquez. Y ese indulto le llegó ¡¡¡5 días antes de dormir en el trullo!!! Y sí, es cierto, para eso están los amigos.
  5. Haberse gastado cincuenta mil euros en puticlubs y haber abusado de menores, como fue al caso del que fuera concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Palma, el simpar miembro del Partido Popular, Rodrigo de Santos.
  6. Haberse gastado 6.098 euros en llamadas telefónica a una misma mujer, como le pasó al Alcalde del municipio sevillano de Puebla del Río, Julio Álvarez (este tampoco fue a la cárcel porque al final se le bajó la condena de los 3 años que le había impuesto la Audiencia de Sevilla a un año y medio -se ve que tenía buenos amigos en el TSJA-. Repito: No hay nada como tener amigos bien colocados).
  7. Haber cometido múltiples delitos de corrupción y haber beneficiado fraudulentamente con 240.000 euros a una empresa audiovisual cuando presidía el Consell de Mallorca, como pasó con la otrora todopoderosa presidenta de Unió Mallorquina, María Antonia Munar.
  8. Haber cometido fraude reiterado a la Hacienda Pública, como fue el caso del que fuera presidente provincial del PP y de la Diputación Provincial de Castellón, Carlos Fabra (y padre de esa hija sin igual que es Andrea Fabra, que tanto quiere a los pobres de España). Menos mal que en este país no es delito ser un afortunado en el juego porque de lo contrario, Fabra hubiese pasado más años a la sombra que el Conde de Montecristo.
  9. Haber cometido diferentes delitos relacionados con la malversación (esta es una manera fina de decir mangoneo, pero todos entendemos muy bien su significado) , etc., como es el caso de todos los miembros de la famosa “banda de Matas”: José Juan Cardona: consejero con Matas, ex senador, ex diputado y ex presidente del PP de Ibiza y Formentera; Kurt Viaene: ex director general de Industria de Baleares. Antònia Ordinas: exgerente en la Consejería de Industria, ex concejala del PP; Felipe Ferré: ex concejal del PP y empresario. Eugenio Hidalgo: ex alcalde de Andratx del PP; Jaume Massot: ex director general del Territorio con Matas, exjefe de Urbanismo de Andratx:
  10. A esta magra lista de nombres habría que añadir los de Luis Bárcenas, Francisco Granados, Ignacio González et al, acusados todos ellos de algunos de estos delitos: prevaricación, organización criminal, malversación, cohecho, blanqueo, fraude, falsificación documental y corrupción en los negocios. Pero como no han sido condenados en firme, pues pasamos de ellos.

sábado, 23 de septiembre de 2017

PUERTAS AL CAMPO


Todos sabemos que al campo no se le pueden poner puertas. Y eso es lo que va a pasar en Cataluña. Al final, Cataluña será un estado independiente. No el 1 de octubre, dadas las circunstancias, pero más pronto que tarde, es algo que ocurrirá, por mucho que Rajoy, el PP, Ciudadanos, el PSOE, el Tribunal Constitucional y la Guardia Civil se empeñen en lo contrario. Pronostico que en menos de 5 años, Cataluña será un estado independiente, membro de la UE (no me explico cómo alguien quiere ser miembro de ese club de mafiosos, pero bueno, allá ellos) y no se acabará el mundo ni se dentendrá el planeta Tierra. La vida seguirá su curso, habrá pobres y ricos, gente feliz e infelices y, si me apuro, estoy seguro de que hasta acabarán haciendo el rídiculo en Eurovisión, como lo hace España año tras año.

jueves, 7 de septiembre de 2017

UNA NIÑA LLORANDO EN EL PARQUE



Una niña de cinco o seis años llora, desconsolada, en el parque. Me acerco a ella y le pregunto por qué está llorando, si acaso se ha perdido, si algún niño le ha pegado o si algún malvado pederasta le ha dado un caramelo con droga. Me mira con cara de sorpresa, como pensando, y este de dónde se ha escapado.
-Lloro por lo de Cataluña, -me dice-, porque el Parlament catalán ha aprobado las leyes de desconexión.
-Ah, contesto, -sin saber muy bien qué decirle para consolarla.  No te preocupes, pequeña, -le digo tratando de animarla-, que ya Rajoy tiene controlado el tema.
Y entonces la niña empieza a berrear como si se acabara de enterar de que se ha muerto su madre.

jueves, 8 de junio de 2017

Valderas II: el retorno

No sé si os habéis enterado (yo lo acabo de hacer) de que regresa Diego Valderas. El que fuera presidente del Parlamento andaluz y Vicepresidente sin funciones del Gobierno de Griñán, primero, y Susana Díaz, después, regresa a lo que más le gusta: vivir del erario público. Este es, en mi opinión, uno de los personajes más maquiavélicos de la política española. Su ambición llevó a IU a entrar en un gobierno que perjudicó a la organización enormemente, haciéndoles perder credibilidad a manos llenas. Ahora Susana Díaz le ofrece un puesto de comisario de la Memoria Histórica, un caramelito envenenado para dar por culo a Antonio Maíllo y a IU, para meter cizaña y para joder, que es, en definitiva, el deporte favorito de Susanita. Y el Valderas, que pierde el culo por pillar cacho, acepta convencido de que está ahí por sus méritos, que por cierto, brillan por su ausencia. Este es el nivel de la política andaluza. Así nos va.

domingo, 4 de junio de 2017

La gran mamarrachada de la medalla a la virgen

Hace falta ser un tonto del culo para darle una medalla a la virgen. Y me da igual que lo haga un ministro beato y facha del PP o un alcalde progre y graciosillo de Podemos. No existe justificación para semejante despropósito. Se pueden buscar todas las excusas que uno quiera: que si el pueblo así lo quiere, que si seis mil firmas nos lo exigen, que si nuestros afectos, que esto no tiene nada que ver con la religión, que si patatín, que si patatán. Pero no hay justificación racional para eso. Concederle una medalla de la ciudad o cualquier otro título de esas características a una virgen o a un santo o a cualquier otro ente (no se me ocurre ni un término para denominarlos) del estilo es, simple y llanamente, una solemne estupidez, que además nos retrotrae a otros tiempos, oscuros y supersticiosos, en los que hacer cosas de ese tipo, o sea, concederles medallas a las vírgenes o sacar a la calle procesiones para que lloviera, era el pan nuestro de cada día.
No encuentro ninguna diferencia entre lo que ha pasado en Cádiz con la medalla de la virgen y lo que pasó en Semana Santa con las banderas a media asta en los cuarteles españoles por la muerte de Cristo. Si lo de los cuarteles me resultaba ridículo, lo de la medalla a la virgen me resulta, directamente, cómico. Por mucho que se empeñen Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Teresa Rodríguez y la plana mayor de Podemos. Por cierto, querida Teresa, párate a pensar un par de minutos algo tan simple como que las leyes prevalecen sobre los afectos.
A mí todo esto me produce vergüenza ajena. Ver que pasan los años, las décadas, y seguimos con la misma cantinela, con las mismas estupideces, con los mismos mamones controlando el cotarro aunque vengan con otros disfraces. Si al final todo es lo mismo, y van a acabar dándole títulos honoríficos a la virgen ¿qué importa quién gobierne? Cada día tengo más claro que lo de Podemos ha sido un bluff absoluto, palabrería barata y huera, con su puesta en escena, y su atrezzo para confundir al personal. Los de Podemos carecen del valor necesario para cambiar la sociedad. O simplemente, no entra en sus planes cambiarla. Es así de simple. Nos han engañado. Pero al final, como cantaba Bob Marley, puedes engañar a unos pocos, durante un tiempo, pero es imposible engañar a todos, todo el tiempo. Entono un mea culpa. En las últimas elecciones autonómicas voté a Teresa. Y en las últimas generales vote a Unidos Podemos. Lo hice sin ningún convencimiento, pero, al fin y al cabo, lo hice. Pero no volverá a ocurrir. Ni loco. En las próximas elecciones me quedaré en mi casa, y no participaré de más mamarrachadas. Porque al fin y al cabo, lo de ponerle una medalla a la virgen, en Cádiz, en Barcelona o en Seattle, no es más que eso, una descomunal mamarrachada, o sea, “una acción ridícula, desacertada y desconcertante.”  Y los que hacen mamarrachadas son, en Cádiz, Barcelona o Seattle, mamarrachos.

lunes, 6 de febrero de 2017

Raúl Arévalo, Mariano Rajoy y los Premios Goya

Dice Rajoy que él no va al cine, que no tiene tiempo para esas fruslerías, y que, en todo caso, si va, no es para ver una película española. Y esto lo dice el capitán del barco, y se queda tan pancho. Así son los patriotas de chichinabo. Mucho hablar de España, mucho cacarear y presumir de la Marca España, pero la gente de este país, incluidos los que hacen películas, o mejor dicho, sobre todo los que hacen películas, se la traen requetefloja. Así que Raúl Arévalo, actor y director, que estaba nominado en varias categorías y anoche se llevó el premio gordo por Tarde para la ira (Goya a la mejor película del año 2016, Goya al mejor director novel, Goya al mejor Actor de Reparto -el genial Manolo Solo, que hace un papel en la película que ni Al Pacino en sus mejores momentos-, y Goya al mejor guión original -compartido entre Raúl Arévalo y David Pulido) se dejó caer el otro día por la sede del PP y le regaló al Presidente un dvd de su peli, otro de El hombre de las mil caras, del director sevillano Alberto Rodríguez y un tercero de Azuloscurocasinegro, de su primo Daniel Sánchez Arévalo, tres magníficas películas made in Spain, o como tanto les gusta decir a los del PP, Marca España, que representan la cultura de este país muchísimo mejor que, por ejemplo, Rafa Nadal.
El gesto de Raúl Arévalo es muy significativo, cargado de simbolismo, y si me apuráis de rabia y de reivindicación del trabajo bien hecho, el propio y el de sus compañeros, pero no creo que sirva para nada más allá del golpe de efecto. Rajoy no va a ver esas pelis y si las viera, que no lo hará, ya os digo yo que no le gustarán, porque carece de la sensibilidad necesaria para que le gusten. A él le gusta el fútbol, leer el Marca, fumarse un puro, y recortar el déficit público. Lo demás se la pela. Y el cine y la cultura, no digamos. Es como si lo estuviera viendo ahora mismo, sentado en un salón de la Moncloa, arrellanado en el sofá, dándole chupadas al puro, acompañado de Soraya Sáenz de Santamaría y de Rafael Hernando, delante de la pantalla, diciendo eso tan manido de “es que a mí el cine español, como que no, que sólo son tetas, coños y cosas de la guerra”.
A lo mejor, algún asesor del Presidente debería contarle que Raúl Arévalo, hijo del extrarradio madrileño, ha tardado 9 años en sacar adelante su proyecto, currando como una mula de carga para que la película llegase a buen puerto, y que nadie le ha regalado nada, y que la productora de la película, Beatriz Bodegas, tuvo que hipotecar su propia casa para conseguir la financiación necesaria para hacer la película. Y ya puestos, ese mismo asesor, u otro cualquiera de los que tenemos mantenidos, que le diga también que en España, el país que gobierna, sólo el ocho por ciento de los actores y actrices pueden vivir de su trabajo, porque el cine, el teatro, el arte, están en la UCI, y él y su gobierno son culpables en un gran porcentaje, por ejemplo, manteniendo un IVA cultural que es el más alto de toda la UE. Y si no es mucho pedir, que alguien le pase también los datos económicos relacionados con el cine, con el teatro, con la literatura, con la música, y que se entere de una vez de cuánta gente se gana la vida en este sector, y de cuánto aporta este sector al PIB nacional. Lo mismo hasta se sorprende.
Y para acabar sólo añadir que me alegro del éxito de Raúl Arévalo, porque yo sí he visto la película, pagando mi entrada en el cine, y es una maravilla, y porque Raúl, por su constancia, por su esfuerzo, por su honestidad, entre otras muchas cosas, se lo merece. Sí señor, Raúl Arévalo, de Móstoles, de barrio obrero, de escuela pública, de padres trabajadores, uno de los nuestros.

jueves, 2 de febrero de 2017

La tarjeta black de Virgilio Zapatero



Virgilio Zapatero fue ministro en dos de los gobiernos de Felipe González, ahora no recuerdo ni de qué ni en cuál de esos gobiernos. Ni siquiera me voy a molestar en buscarlo en internet. Total, no me interesa lo más mínimo. Lo que me interesa es que este señor, fue consejero de Caja Madrid y dispuso de una de esa tarjetitas mágicas con las que su portador podía gastar a mogollón en restaurantes de lujo, en gasolineras, en la sección de lencería del corte inglés, en su puticlub favorito, en un spa o donde le saliera de los cojones (¿por cierto, hubo alguna mujer que tuviera tarjeta black? Y si la hubo, ¿también gastó a mogollón?). Zapatero gastó en torno a 25000 euros, que es poco si lo comparamos con lo que gastaron los otros mamones, pero que a mí me parece una cantidad desorbitada, dado que no era su dinero y dado que él sospechaba que aquello no era muy legal. En fin, hoy, que ha sido la última sesión del juicio, el único que ha hecho uso de su derecho a hablar ha sido este hombre, para decir, básicamente, que se sentía fatal por toda esta movida, que nunca obró de mala fe y que siempre actuó con mesura y diligencia con la dichosa tarjeta. En fin, qué no seáis cabrones, que el pobre hombre no quería gastar ese dinero, y que si lo hizo no fue con mala fe. Qué os habíais creído, que sois muy mal pensados.

jueves, 5 de enero de 2017

El tribunal Constitucional y la libertad de expresión

Leo con estupor la noticia que publican hoy diferentes medios sobre la sentencia del Tribunal Constitucional en la que se dice que una persona que esté afiliada a un partido político no puede criticar en público a ese partido ya que,,según los jueces del TC, prevalece la obligación del militante a acatar los estatutos antes que su derecho a la libertad de expresión.
Un motivo más para no pertenecer a ningún partido político
.

viernes, 24 de junio de 2016

De qué hablamos cuando hablamos de populismo



Populismo. La palabra de moda. La palabra más mediática del momento. La dicen los políticos en los mítines, en las entrevistas, en los debates. La repiten en las tertulias políticas, como cacatúas, los periodistas del sistema. Juro por la memoria de Bakunin que la he escuchado hace un rato en un programa musical de Radio 3. Populismo. Me he fijado que cuando Rajoy, Rivera o Sánchez la pronuncian ponen cara de asco, como si se le llenara la boca de leche agria o de cucarachas. O se hubiesen tragado un trocito de mierda.
Si he de ser sincero, yo nunca he sabido muy bien a qué cosa se refieren Rajoy, Rivera y Sánchez, —y todos sus secuaces— cuando hablan de populismo. Sólo sabía que, según el Telediario, El País, El Mundo y todos los demás medios de incomunicación y manipulación de masas, el populismo era algo muy, muy, muy chungo, pero chungo de verdad (mucho peor que cualquier otra cosa que se te pueda ocurrir, por ponerte un ejemplo, mucho peor que la música disco) que tenía que ver, primero, con Cuba, y luego, más tarde, con Venezuela. Hoy, cuando me he levantado y he puesto las noticias, me he enterado de que los británicos no quieren pertenecer más a la Unión Europea, y resulta que ahora, también los británicos, que hasta ayer mismo eran, según esos mismos medios, un país modélico, democrático, serio y formal, un ejemplo a seguir, un sitio al que se peregrinaba en masa para empaparse de modernidad, de democracia, de elegancia, pues nada, resulta que ahora también han caído en el bando del populismo.
Entonces he decidido que no podía seguir así, sin saber qué es el populismo, porque estos días de campaña electoral, no puedo hablar con nadie si no conozco el significado de tan socorrida palabra. Me he ido a mi Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española y he buscado el término. Y me he encontrado con que la palabra “populismo” tiene dos acepciones. La primera es “popularismo”, que para quien lo desconozca, significa “Tendencia o afición a lo popular en formas de vida, arte, literatura, etc.” y la segunda, dice, literalmente, así: “Tendencia política que pretende atraerse a las clases populares. U. m. en sent. despect.” U. m. en sent. despect. significa que se usa, principalmente, en sentido despectivo.
Y la verdad es que uno no acaba de entender el porqué de ese despecho. Si tomamos la primera acepción del término, el populismo me parece algo bonito, y es, por ejemplo, el estilo poético del primer Federico García Lorca, el del Romancero Gitano, por poner un ejemplo. En cuanto a la segunda acepción, creo que es algo que todos los partidos políticos del mundo, sin excepción, ponen en práctica en mayor o menor medida: buscar el apoyo, principalmente (o tal vez, sería más apropiado decir, únicamente) en forma de voto, de las clases populares.
Sin embargo, de repente, se me ha iluminado una bombilla y he acabado por entender lo que quiere decir el dichoso término, pues llevo conviviendo con esa manera de hacer política toda mi vida. He comprendido que el populismo es lo que hacen los del PSOE en mi tierra, en Andalucía, cuando llegan las elecciones: darles un trabajo de mierda a los que no tienen nada, durante quince días, para que los voten; también es decidir en un debate del estado de la nación que le vas a comprar a cada niño y niña de este país un ordenador, independientemente de que sus padres tengan o no dinero para poder comprárselo ellos mismos; o repartir entre cada español cuatrocientos euros por la cara, como hizo el ínclito Zapatero, en la campaña electoral de 2008. Populismo también es dar a cada mujer que tenga un bebé 2500 euros, aunque esa mujer se siente en el Consejo de Ministros y cobre un sueldo de 5000 euros al mes. Populismo es engañar a la gente con los impuestos, como ha hecho Rajoy en sus años de gobierno; populismo es ir a Murcia y decir lo que sabes que quieren escuchar los murcianos y luego ir a Castilla La Mancha y decir allí lo que sabes que quieren escuchar los castellano-manchegos, aunque sea exactamente lo contrario de lo que has dicho en Murcia.  
En fin, que ya sé lo que es el dichoso populismo: lo que han hecho sistemáticamente durante cuatro décadas los políticos que han gobernado este país.