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viernes, 1 de enero de 2016

Feliz 2016

Ojalá que el nuevo año nos traiga 365 días llenos de buena poesía, de buena música, de buenas películas y mejores libros, pero también 365 días cargados de solidaridad, de lucha, de inconformismo, de pasión, de amor, de sexo, de amistad, de fraternidad. Ojalá que el nuevo año sea generoso y combativo.

viernes, 2 de agosto de 2013

Crowdfunding: más morro que el copón



Desde hace un tiempo a esta parte, se ha puesto muy de moda el crowdfunding. Para quien no sepa muy bien qué cosa es, les diré que según la wikipedia, cuando se habla de crowdfunding lo estamos haciendo de “financiación en masa o por suscripción, también denominada cuestación popular, financiación colectiva, microfinanciación colectiva, y micromecenazgo ().
Hablando en plata, el crowdfunding no es más que un método que utiliza la gente para conseguir pasta para llevar a cabo sus proyectos: publicar sus discos, editar sus libros, hacer sus cortometrajes o sus pelis, etc.
Echando un ojo en internet he visto que abunda la gente que quiere financiarse sus discos así, pidiendo pasta al prójimo. A cambio les ofrecen unas cosas que no sé yo si sirven para atraer a alguien o más bien para alejarlos. Por ejemplo, he visto a alguien que a cambio de tu dinero, pone tu nombre en su disco. Pues la verdad, no acabo de entender que atractivo puede tener eso. También he visto que una artista de renombre más o menos nacional, si le das un puñado de euros para grabar sus canciones, te invita a la zona VIP de un concierto, y te deja que te hagas unas fotos con ella. Esto simplemente me parece patético. Ya puestos podría ser más imaginativa y ofrecer algo más sugerente: hacerte una mamada, dejarse sodomizar o que le hagas una lluvia dorada, compartir una raya de coca, etc.
Para mí que esto del crowdfunding no es más que una manera sutil de echarle morro a la cosa y hacer algo tan español como ponerse a pedir. Y es que los españoles somos muy de pedir. Ahí están los curas para demostrarlo. Siempre pidiendo. En mi pueblo, toda la vida de dios, a eso se le ha llamado ser un pedigüeño. Aunque lo escribas en inglés y nadie sepa pronunciarlo, las cosas son lo que son.   
Así, de entrada, no estoy ni a favor ni en contra del crowdfunding de los cojones. No obstante, tengo bastante claro que jamás participaré en una cosa de este tipo. Lo mismo que no se me ocurriría nunca comprarme un piso en los planos, jamás se me ocurriría comprarme un disco que no existe más que en la cabeza del artista. Y bueno, jamás de los jamases se me ocurriría pedirle dinero a mis colegas, a mis familiares, a mis amigos y a mis desconocidos (a estos menos que a nadie) para que financien mis pajas mentales. Porque una cosa es venderles un libro que ya existe a tus colegas y otra muy distinta que te lo paguen por adelantado. Hasta cierto punto, me parece que la gente que hace esto tiene un morro que se lo pisa, y que en el fondo, no confían mucho en ellos mismos ni en sus aptitudes, cualesquiera que sean estas. Además, cuando lo hace uno, la cosa puede tener un punto simpático, rompedor y extravagante. Pero cuando el tema se extiende como una mancha de chapapote por la costa gallega, no tiene ni chispa de gracia. El que quiera grabar discos, publicar libros, hacer pelis o irse de putas que lo haga como se ha hecho toda la vida: buscando a la gente que tiene pasta y que hace negocios con eso y sacándosela con artes más o menos limpias. Si no encuentran una casa discográfica, una editorial o un productor que les financie sus proyectos, que se lo paguen ellos (al fin y al cabo es algo muy común y muy decente). Pero por favor, que no nos tomen por imbéciles. Que no lo somos.

domingo, 1 de enero de 2012

El nuevo año

A pesar de…
El paro, la subida de impuestos, la congelación de los salarios, el gobierno, la oposición, el Congreso de los Diputados, el Senado, las comunidades autónomas, los corruptos, las elecciones autonómicas que están a la vuelta de la esquina, las corporaciones municipales, la familia real, el yerno, el Papa, la conferencia episcopal, los curas, los ladrones de guante blanco, los banqueros, los mercados financieros, los especuladores, la Bolsa, la prima de riesgo, Angela Merkel, Nicolás Sarkozy, los tecnócratas, los recortes sociales, el desmantelamiento del estado del bienestar, las centrales nucleares, los malnacidos de Israel, el tráfico, la UE, el IPC, el IVA, el PIB, el IRPF, el FMI, la CIA, CC. OO, UGT, la SGAE, la agricultura transgénica, los conflictos armados, la violencia de género, la mala leche colectiva, el neoliberalismo, los madrugones, la (mala) televisión, el cáncer, el dolor ajeno y el propio, los terroristas ultracatólicos noruegos, los yihadistas, el Alcalde de Poyales del Hoyo, Barack Obama, el precio de la gasolina, las revistas del corazón, la Duquesa de Alba y el mamón de su hijo, los telediarios, la prensa del régimen, las compañías telefónicas, la muerte, los accidentes laborales, las inundaciones, los best-sellers, las pequeñas tragedias cotidianas, las calles en obras, los discos de Alejandro Sánz, las mierdas de perro por las aceras, la escasez de aparcamiento, el arte subvencionado y un largo etcétera…
Te deseo, a ti que lees estas líneas, todo lo mejor para el nuevo año.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Carta a los Reyes Magos

Queridos Reyes Magos:
Este año he sido un niño muy bueno. He hecho todos mis deberes y me he comido toda la verdura sin dejar nada en el plato (ni siquiera las coles de Bruselas). He pagado mi hipoteca y mis impuestos (directos e indirectos) religiosamente. He santificado las fiestas laicas (el Primero de Mayo y el 14 de Abril). He salido a la calle a protestar contra los gobiernos de Griñán y de Zapatero por sus políticas de derechas y me he puesto dos veces en huelga.
Como soy muy agradecido y además me tengo por biennacido, quiero agradeceros todo lo que me habéis traído durante este año que ya se acaba. En primer lugar os estoy eternamente agradecido por haber sobrevivido a la crisis, al tráfico, a las inundaciones, a una bajada de sueldo, a varias subidas de impuestos, a la visita del Papa y al Mundial de Sudáfrica con su vomitiva sintonía y su patriotismo de todo a cien.
También quiero daros las gracias por toda la música, todas las novelas, todos los poemas, todos los relatos, todas las películas, las exposiciones que he disfrutado y los conciertos que he visto. En definitiva, por todo el arte que he tenido oportunidad de disfrutar este año.
Dicho todo esto, me gustaría dejaros mis peticiones para el año que está a punto de empezar. Ya os advierto, queridos Reyes Magos, que no me voy a conformar con poco, y que voy a ser muy, pero que muy exigente. Ahí va mi lista.
En primer lugar quiero que, de una puta vez, se termine el hambre en el mundo. Creo que es una auténtica vergüenza que en pleno siglo XXI, haya gente muriéndose de hambre en el mundo mientras que otros, los más afortunados, despilfarran a manos llenas. Y no me vengáis con rollos de que no se puede, que eso es imposible, que si tal que si cual. Creo que es un problema que tiene fácil solución, pero para ello se requiere una gran voluntad política y el reparto equitativo de los recursos naturales y la riqueza. También quiero que se acaben la injusticia y la guerra. De cualquier tipo y condición. Me da igual de donde venga y quién la provoque: Palestina, Congo, Somalia, Chechenia, Irak, Afganistán, Colombia, Corea, etc. También quiero que se respeten los derechos humanos en todos y cada no de los estados del planeta, empezando por el mío.
Quiero que la gente sea feliz y solidaria, y que haya trabajo para todo el mundo sin que se resientan las condiciones laborales. Quiero que las conquistas sociales no se vayan a la mierda, porque son el fruto de muchos años (siglos, en realidad) de lucha colectiva y mucha gente ha dado su vida por ellas. Quiero que la educación y la sanidad sean públicas y de calidad y que no se desmantele el enclenque estado de bienestar español. No quiero jubilarme a los sesenta y siete años. Quiero que los políticos no nos tomen por imbéciles, con sus mentiras y sus corrupciones y sus promesas que ya nadie en su sano juicio se cree. (Por favor, políticos, prometed sólo aquello que podáis cumplir, cosas del tipo, “Prometo que iré todos los días a trabajar”, con eso me doy por satisfecho).
También deseo, ya puestos a pedir, que el sistema capitalista muera de muerte natural, y que de sus cenizas surja un sistema nuevo, en el que el ser humano sea lo más importante y no sólo una mercancía de usar y tirar (como hasta ahora). Por último, queridos Reyes Magos, quisiera pediros que el sistema en el que vivimos ahora se convierta en una auténtica democracia, en la que el Jefe del Estado lo sea por méritos propios y no por su cuna, donde el lema “una persona, un voto” sea una realidad objetiva y no sólo un eslogan utópico y donde el poder real lo ejerzan la ciudadanía y los políticos libremente elegidos y no los bancos, los mercados financieros y las grandes corporaciones económicas, como ocurre ahora.
Como veis, no me conformo con poco.
Salud, Reyes Magos.

jueves, 13 de mayo de 2010

Y al final...

Y al final, la crisis la pagaron los de siempre.
Zapatero, vete a tomar por culo.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

El nuevo año

Me gustaría desearos a todas y todos los que entráis en mi Margen Izquierda lo mejor para el nuevo año. Ojalá que sea un año abundante en cultura, que haya montones de buenas novelas, de versos y poemas electrizantes, de canciones que nos hagan sentirnos vivos, de películas que nos devuelvan la esperanza. Ojalá que seamos capaces de enfrentarnos a la injusticia social, que combatamos a muerte la insolidaridad, la pobreza y la estupidez; que denunciemos a los corruptos y levantemos nuestra voz contra todo lo que degrada al ser humano. Ojalá que sigan existiendo miradas que nos conmuevan, labios que nos apasionen, caricias que nos subyuguen. Que cada uno busque sus razones para seguir adelante, porque como cantaba Billy Bragg, "la lucha continúa". Salud y todo lo mejor para 2010.