Sí. Habéis leído bien. Me gusta Ramoncín. Y soy plenamente consciente de que este hombre es uno de los tipos más odiados y más desprestigiados no sólo del mundo musical hispano sino de cualquier otra disciplina, llámese arte, política, mundo empresarial, etc. Hoy por hoy, pocos personajes públicos producen la ola de rechazo que levanta el cantante madrileño. Y aún así, me gusta. Viene esto a cuento, porque en la edición de ayer de Efeeme, su director, Juan Puchades escribió una reseña sobre el nuevo libro de Ramón, Ventanas del alma. Poemas y canciones 1973-2010 (Ediciones Sial), un libro que recopila toda la obra poética de Ramoncín hasta el momento y todas las letras de sus canciones, que para muchos, entre los que me cuento, tanto monta...
En fin, por si a alguien le interesa dejo el enlace con la reseña de Puchades (http://www.efeeme.com/63828/ramoncin-quedan-las-canciones/) y recomiendo encarecidamente su lectura. Y luego que cada uno saque conclusiones. Yo, por mi parte, me he puesto a pensar en las razones que tengo para que me guste Ramoncín (cada vez que lo digo en público tengo que lanzar una diatriba defendiendo la carrera del músico y, de paso, defendiéndome a mí mismo). Ahí van mis razones:
1. Porque ha escrito canciones GLORIOSAS, algo que no todo el mundo puede decir: "Marica de terciopelo". "Rocanrol dudua", "Chuli", "Blues para un camello", "Hormigón, mujeres y alcohol", "La chica de la puerta 16", "Al límite", "Estamos desesperados", "Ella es perversa", "Como un susurro", "Viejo como el dolor", "Flores negras", "Putney Bridge", "Miedo a soñar", "Mei, la lumi", "Ayúdame (No soy un héroe)" y ante todo "Noche de cinco horas", esa maravilla, violenta, atroz, sádica, cínica, de un lirismo extremo. Una de las mejores canciones de la música cantada en castellano.
2. Porque ha hecho algunos discos maravillosos de principio a fin: sobre todo la trilogía formada por Ramoncín y WC?, Barriobajero y Arañando la ciudad. Y otros como Ramoncinco, Fe ciega, Miedo a soñar o Como el fuego, bastante potables.
3. Porque es un tío que no huye del riesgo artístico y eso, a veces, lo lleva a equivocarse, y para un músico eso está francamente bien. Un buen ejemplo de lo que digo es el disco Corta, sin duda, un disco fallido y el peor de toda su carrera. (Podría haber hecho como Joaquín Sabina y, desde un punto de vista estrictamente musical, estar toda la puta vida grabando el mismo disco).
4. Porque es valiente: defiende a muerte lo que cree, habla con claridad y no se parapeta tras el muro, como hacen otros.
5. Porque sabe rodearse de unos músicos acojonantes: Michelinni, Eduardo Bort (productor de su primer disco), el fenomenal guitarrista Antonio Molina (ex-Cucharada), Rosendo Mercado, Óscar Quesada, Ollie Halshall (que algunos años más tarde acompañó a Javier Corcobado en Los Chatarreros de Sangre y Cielo), etc. etc. Debe ser por esto que sus discos suenan tan potentes.
6. Porque tuvo los cojones suficientes para plantarse en el despacho de un ejecutivo de su casa de discos que le había hecho la pirula en un contrato y le dijo: O me rescindes ese contrato ilegal o te quemo vivo, tú decides. Y el tío, cuando vio la garrafa de gasolina y la caja de cerillas, tardó lo justo en rescindir el contrato.
7. Porque el Loco lo invitó a cantar en su "Compañeros de viaje" (juntos se marcan una versión cercana al punk de "Al límite") y Johnny Burning en "Una noche sin ti", el disco de homenaje al gran Pepe Risi, donde Ramón canta con los Burning "Jim Dinamita".
8. Porque cuando yo tenía 14 años pasaron por TVE un concierto suyo (recuerdo que era el concierto de presentación del álbum Ramoncinco) y me quedé alucinado de que un grupo sonara en directo con la fuerza de una locomotora.
9. Porque a mi colega Paco, que murió en un maldito accidente de tráfico en 1986, le flipaba Arañando la ciudad y nos íbamos, en los primeros ochenta, a su casa a jugar a las cartas, a charlar, a leer tebeos y poemas, a tocar la guitarra (él, yo no sé tocar ni un puto acorde) y aquel disco era uno de nuestros discos de cabecera.
10. Porque Ramoncín tiene un bagaje musical del copón, cuando la mayoría de los músicos no saben ni dónde tienen la cara. Da gusto leer una entrevista bien hecha con él y verlo adentrarse en los territorios musicales que a él le apasionan: el folk, la psicodelia, el blues, el punk. Es un auténtico placer escucharlo hablar sobre sus ídolos, sobre los músicos que le gustan.
Y de propina, esta:
Porque en estos tiempos de pensamiento único está muy bien ir por libre y no pensar como la masa.
En fin, por si a alguien le interesa dejo el enlace con la reseña de Puchades (http://www.efeeme.com/63828/ramoncin-quedan-las-canciones/) y recomiendo encarecidamente su lectura. Y luego que cada uno saque conclusiones. Yo, por mi parte, me he puesto a pensar en las razones que tengo para que me guste Ramoncín (cada vez que lo digo en público tengo que lanzar una diatriba defendiendo la carrera del músico y, de paso, defendiéndome a mí mismo). Ahí van mis razones:
1. Porque ha escrito canciones GLORIOSAS, algo que no todo el mundo puede decir: "Marica de terciopelo". "Rocanrol dudua", "Chuli", "Blues para un camello", "Hormigón, mujeres y alcohol", "La chica de la puerta 16", "Al límite", "Estamos desesperados", "Ella es perversa", "Como un susurro", "Viejo como el dolor", "Flores negras", "Putney Bridge", "Miedo a soñar", "Mei, la lumi", "Ayúdame (No soy un héroe)" y ante todo "Noche de cinco horas", esa maravilla, violenta, atroz, sádica, cínica, de un lirismo extremo. Una de las mejores canciones de la música cantada en castellano.
2. Porque ha hecho algunos discos maravillosos de principio a fin: sobre todo la trilogía formada por Ramoncín y WC?, Barriobajero y Arañando la ciudad. Y otros como Ramoncinco, Fe ciega, Miedo a soñar o Como el fuego, bastante potables.
3. Porque es un tío que no huye del riesgo artístico y eso, a veces, lo lleva a equivocarse, y para un músico eso está francamente bien. Un buen ejemplo de lo que digo es el disco Corta, sin duda, un disco fallido y el peor de toda su carrera. (Podría haber hecho como Joaquín Sabina y, desde un punto de vista estrictamente musical, estar toda la puta vida grabando el mismo disco).
4. Porque es valiente: defiende a muerte lo que cree, habla con claridad y no se parapeta tras el muro, como hacen otros.
5. Porque sabe rodearse de unos músicos acojonantes: Michelinni, Eduardo Bort (productor de su primer disco), el fenomenal guitarrista Antonio Molina (ex-Cucharada), Rosendo Mercado, Óscar Quesada, Ollie Halshall (que algunos años más tarde acompañó a Javier Corcobado en Los Chatarreros de Sangre y Cielo), etc. etc. Debe ser por esto que sus discos suenan tan potentes.
6. Porque tuvo los cojones suficientes para plantarse en el despacho de un ejecutivo de su casa de discos que le había hecho la pirula en un contrato y le dijo: O me rescindes ese contrato ilegal o te quemo vivo, tú decides. Y el tío, cuando vio la garrafa de gasolina y la caja de cerillas, tardó lo justo en rescindir el contrato.
7. Porque el Loco lo invitó a cantar en su "Compañeros de viaje" (juntos se marcan una versión cercana al punk de "Al límite") y Johnny Burning en "Una noche sin ti", el disco de homenaje al gran Pepe Risi, donde Ramón canta con los Burning "Jim Dinamita".
8. Porque cuando yo tenía 14 años pasaron por TVE un concierto suyo (recuerdo que era el concierto de presentación del álbum Ramoncinco) y me quedé alucinado de que un grupo sonara en directo con la fuerza de una locomotora.
9. Porque a mi colega Paco, que murió en un maldito accidente de tráfico en 1986, le flipaba Arañando la ciudad y nos íbamos, en los primeros ochenta, a su casa a jugar a las cartas, a charlar, a leer tebeos y poemas, a tocar la guitarra (él, yo no sé tocar ni un puto acorde) y aquel disco era uno de nuestros discos de cabecera.
10. Porque Ramoncín tiene un bagaje musical del copón, cuando la mayoría de los músicos no saben ni dónde tienen la cara. Da gusto leer una entrevista bien hecha con él y verlo adentrarse en los territorios musicales que a él le apasionan: el folk, la psicodelia, el blues, el punk. Es un auténtico placer escucharlo hablar sobre sus ídolos, sobre los músicos que le gustan.
Y de propina, esta:
Porque en estos tiempos de pensamiento único está muy bien ir por libre y no pensar como la masa.
